sábado, 16 de agosto de 2014

Epidólogo



Mis ojos se veían nublados a causa de mis lágrimas que recorrían mi rostro, no veía nada, todo a mi alrededor se encontraba opaco. No podía situarme a causa de que me acababa de despertar, Me limpié las lágrimas con mi blusa y pude ver donde estaba.
Contemplé gracias a unas leves sombras que estaba en una habitación con la persiana bajada aunque entraba una poca luz. Estaba tumbada en una gran cama, esta habitación la había visto antes, Harry.
Me levanté de un salto y pude ver que llevaba aquel vestido, negro ajustado con pequeños rasgos de encaje que mi amiga había escogido para mí, el que llevaba en la fiesta.
Descalza comencé a dirigirme a la puerta en busca de Harry mientras maldecía por mi dolor de cabeza. Oh dios, resaca. Estaba algo aturdida y no comprendía lo que sucedía pero podía asegurar que esto era muy raro.
Llegué a la cocina y lo encontré, estaba de espaldas cocinando. Llevaba unos vaqueros algo gastados y caídos dejando ver sus boxers negros, iba sin camiseta y agradecí a dios por ello, así podía contemplar algunos de sus tatuajes.
Sonreí inconscientemente admirando aquel ángel, mi medio ángel, mi wildgrey. Daba igual como lo llamase porque realmente aquel chico se había metido en mi corazón y no quería dejar escaparlo.
Se giró al escucharme y sonrió cuando me vio.
- Bonita resaca ¿eh? -bromeó-
- ¿Qué a pasado? -susurré mientras me tocaba la cabeza a causa del dolor-
- Te pusieron droga en la bebida
Fruncí el ceño ¿Me estaba tomando el pelo? Eso ocurrió hace más de un mes.
- Muy gracioso Harry -ironicé- Ahora dime que a pasado
- Ya te lo he dicho, has dormido por casi un día entero.
El tiempo se paró y quedé congelada, el tiempo no pasaba, el mundo se vino encima, eso quería decir que todo lo que había sucedido era un sueño que me había creado a droga. Abrí los ojos asombrada.
Nunca había hablado bien con mi padre, él no me quería. No me había peleado con Niall ni habían robado en mi casa, no era danger ni mi padre un ángel oscuro y Harry simplemente no era un wildgrey, no me acosaba y tampoco me quería.
Una lágrima recorrió mi rostro despacio, dolorosamente como si se tratase de espada y tartamudeando con un susurro casi inaudible pregunté.
- ¿Lo que soñé no es cierto?
- Puede que si lo sea, solo que aún no a pasado -sonrió-

Capitulo 31


Me sentía desolada, asustada y preocupada, deseaba no haberme alejado del río pero como tonta que soy, lo hice. Me culpaba y maldecía de todas las maneras posible. Alguien apoyó su mano en mi hombro a lo que giré la cabeza asustada.
- Harry -susurré-
Sonreí dando gracias a dios a que aquel chico me hubiera encontrado en el bosque y me lancé a sus brazos, me impregné con el aroma. Oh dios, lo había echado de menos.
Era cierto que quería huir de todo pero ahora que me daba cuenta, esta era la vida que quería vivir. Por unas horas llegué a pensar que incluso había perdido todo lo que tenía.
Un padre que me amaba sobre todas las cosas y que aunque le doliera tuvo agallas de renunciar a mí para protegerme, una vida que era una aventura y que tenía mucho mas por descubrir, aprender y hacer pero lo más importante, tenía a aquel chico de pelo rizado, ojos jade y sonrisa de ensueño para protegerme.
- ¿Se puede saber por qué saliste corriendo? -dijo enfadado-
- Yo...
- Oh dios ___ ¿Sabes lo que te podía haber sucedido?
- Lo se - asentí-
- ¿Y aún así lo haces? -gritó- ¡Eres una inconsciente!
Abrí los ojos y me deshice de su agarre enfadada ¿Quién se creía para hablarme así?
- ¡No me alces la voz!
Suspiró mas calmado
- Lo siento, estaba tan preocupado por ti ___ -susurró- Pensaba que te perdía
Mi corazón voló a mil y mi boca se secó mientras analizaba aquellas palabras que había dicho, aquel chico siempre me hacía sentir este tipo de sentimientos y aunque odiase decirlo, me había enamorado de Harry.
- Te quiero ___ , no soportaría perderte.
Mi mundo se levantó y una manada de elefantes comenzaron a correr por todo mi estómago, se había declarado, me amaba. Intentaba articular palabras pero no conseguía decir nada. Estaba anonadada.
- Yo también te quiero Harry -sonreí-

sábado, 9 de agosto de 2014

Capitulo 30




Abrí los ojos sorprendida por sus palabras preguntándome si yo sería capaz de conseguir aquello. No, era imposible aquello era algo que nunca había visto en mi vida.
Puse mi mano a la altura de mi pecho de la misma forma que el rizado hace tan solo unos segundos y comencé a tensar los dedos ligeramente y cada vez más fuerte hasta que comenzaron a dolerme.
No podía aunque lo seguía intentando. Toda la musculatura de mi brazo comenzaba a tensarse de la misma forma hasta que el dolor se convertía en ardor.
Relajé la mano y la bajé resignada. Miré a Harry y negué con la cabeza diciendo que no podía, esto era imposible. Él solamente sonreía para darme ánimos de volver a hacerlo.
Pero no quería volver a intentarlo porque yo no era capaz, yo no era la chica que buscaban. No era danger, se habían equivocado de persona. Estaba harta.
Comencé a caminar hacia el entrante del río mientras Harry gritaba mi nombre pero no le hacía caso, quería escapar de todo. Para mí era demasiada información en poco tiempo, me sentía exhausta y aunque me contaba admitirlo tenía ganas de llorar.
El bosque se apoderó del paisaje dejando ver altos árboles que parecían no tener fin, se podía apreciar la melodiosa voz del río. No me paraba, estaba escapando de Harry, mi padre, los ángeles y el mundo.
Mis piernas flaqueaban ligeramente, estaba cansada debido a que llevaba horas caminando. No tenía reloj para determinar la hora con exactitud pero debido a la poca iluminación del bosque, podría decir que el sol se estaba escondiendo.
Me senté en el tronco de un árbol derrotada, ya no podía escuchar el río, aparentemente me había alejado de el sin darme cuenta. Miré alrededor mía pero no sabía donde estaba.
Suspiré, aunque no lo mostraba, estaba realmente asustada, mi cabeza me daba vueltas e intentaba pensar pero no podía, estaba bloqueada.
Lágrimas comenzaron a caer de mis ojos como cascadas, había aguantado demasiado todo este tiempo. Había que admitirlo yo era una chica sensible y por mucho que pareciera fuerte no lo era.
Pero ahora mismo me importaba una mierda lo que me sucedía porque en este instante tenía un problema mayor y es que estaba perdida.

jueves, 31 de julio de 2014

Capitulo 29


Me bajé del caballo a la misma vez que mi acompañante y lo dejé suelto para que comiese un poco de pasto, me extrañaba que estuviésemos en este lugar pero aquí no nos molestaría nadie.
Miré al chico de cabello rizado y ojos verdes que contemplaba al horizonte inspeccionando la zona. Llevaba unos vaqueros ajustados y una camisa negra, algo muy típico en él.
Estábamos en el lago, tenía el mismo aspecto que la vez anterior, antes de que tuviese aquella alucinación. Y aquello me alegraba, quizás así podríamos trabajar tranquilos cerca de la naturaleza.
Harry me miró y me hizo una seña para que lo siguiese así que obedecí. A unos metros se paró y se dio la vuelta mirándome. Nos encontrábamos frente a frente, su presencia me ponía nerviosa desde que lo conocí y ahora que lo tenía más cerca de lo que usualmente estamos todavía más, creo que iba a vomitar.
- Bueno ___ ya sabrás el porque estas aquí ¿verdad? -preguntó-
Entrecerré los ojos ¿Acaso pensaba que era tonta?
- Harry -gruñí-
- Era broma -me interrumpió- tranquila, quiero romper el hielo
Se alejó unos metros de mí.
- Creo que así estaremos más seguros, vamos a comenzar
Asentí sin saber lo que tenía que hacer, sinceramente me sentía un poco desconcertada. Hace tan solo unas horas que me había enterado de lo sucedido y realmente no era muy fácil de asimilar que tu pasado no fuese como esperabas, que te lo habían ocultado todo este tiempo y que tan solo por unos segundos te gustaría ser una adolescente normal.
Pero no lo era.
- Voy a hacer algo simple y quiero que tu hagas lo mismo -ordenó Harry-
Asentí sin saber que decir y relamí esperando lo que iba a hacer a continuación. Puso su mano derecha en frente suya mientras sus dedos comenzaron a tensarse ligeramente. Un suave viento recorrió el perímetro en dirección a su mano y una luz se formo encima suya, era azul, un azul precioso.
Abrí los ojos asombrada pensando si realmente yo pudiera hacer eso de verdad, él me miró penetrándome con la mirada consiguiendo que me estremeciera.
La luz se desvaneció y Harry volvió a su posición anterior.
- Te toca

lunes, 14 de julio de 2014

Capitulo 28



Miré la casa que se encontraba en frente mío, era blanca con un jardín precioso. Tenía dos pisos y en una de las ventanas había una enredadera por donde yo solía subir, esa era la habitación de mi amigo.
No podía negar que los nervios estaban a flor de piel, pero si le sumábamos que esta tarde Harry comenzaría a entrenarme, creo que iba a explotar.
Me acerqué a la puerta principal y llamé al timbre, me mordí el labio y miré a mis pies. Quería darme la vuelta y correr pero no podía, tenía que afrontar las consecuencias de mis actos y recuperar a mi mejor amigo.
La puerta se abrió dejando ver al muchacho por el cual me encontraba en este momento aquí. Abrió los ojos con sorpresa y seguidamente frunció el ceño extrañado y a la vez enfadado.
- Niall -susurré-
- ¿Qué haces aquí ___?
Aquellas palabras con desprecio y la cara de asco fueron razones más que suficientes para que comenzara a llorar y saltar a sus brazos estrechándolo contra mí.
Quizás era exagerado pero él era mi mejor amigo, era a persona que me había ayudado tanto y que por muchas veces seguidas lo dijese era verdad, ese rubio se clavó en mi corazón muy hondo.
No podía parar de llorar en su hombro y de pedirle perdón repetidas veces. Después de unos segundos correspondió el abrazo, estaba casi segura de que no se lo esperaba.
Poco a poco me fui calmando, se despegó para mirarme mientras yo miraba al suelo quitándome las pocas lágrimas que se encontraban en mi rostro.
- Lo siento -susurré de nuevo-
- Mirame
Lo miré y me perdí el en mar de sus ojos, había extrañado tanto a aquel rubio que se me había olvidado lo cristalinos que eran. Oh dios mío no podía alejarme tanto de él.
Entonces sonrió y volvió a abrazarme.
- Yo tenia miedo Niall, lo intenté te lo juro pero no pude.
- Tranquila, ya paso todo, es mi culpa te obligué a hacer cosas que no querías, sé que cantas como los ángeles, te he escuchado.
Reí al escuchar lo último que dijo, era bastante irónico que me dijese aquello.
- ¿Por qué ya no vienes a clases? -preguntó-
- Digamos que me expulsaron -sonreí forzosamente-

martes, 8 de julio de 2014

Capitulo 27



Abrí los ojos perezosamente, escasos rayos de sol se filtraban por la ventana. Refunfuñé y me tapé la cara con la almohada de mi cama, aspiré su aroma, Harry.
Olía a aquel olor varonil, una suave mezcla entre menta y algo dulce que no sabía decir. Era él, era Harry. Adoraba aquel olor tan característico, me hacía sentir tranquila.
Anoche él me tuvo que arropar y quedarse conmigo un rato hasta que me calmara, me abrazó y que caí rendida en los brazos de Morfeo. Sonreí inconsciente de lo que aquel chico me hacía sentir, nunca dejé a ninguno entrar en mi habitación aparte de Niall, él era un caso especial.
Caí en la cuenta de que no me había perdonado, estaba tan centrada en lo que me estaba pasando que se me olvidó por completo. Era una egoísta e irresponsable. Susurré un mierda y miré el reloj, eran las doce del mediodía.
Me levanté maldiciendo por la hora y me vestí con unos vaqueros cortos, una camiseta ceñida al cuerpo color pasión y como no, unas convers del mismo color que el pantalón.
Bajé lo más rápido que pude por las escaleras, estaba decidida a ir a casa de Niall a hablar con él, pero no sin antes desayunar. Cogí la leche del frigorífico y bebí del cartón.
Sabía que no era muy refinado pero tenía prisa y no estaba dispuesta a esperar mucho más para reconciliarme con mi mejor amigo, aquella persona que me había ayudado tanto. Y yo, no iba a darle la espalda.
En unos segundos me encontraba dispuesta a salir por la puerta cuando me acordé de que tenía que avisar a mi padre, subí a la planta de arriba y llegué hasta su despacho, aquel que había sido destrozado tras el robo.
Ahora estaba perfectamente ordenado, pero la ventana había sido tapiada. No podía evitar pensar que era mi culpa aquel robo, sabía que buscaban algo relacionado conmigo. Los ángeles me tenían miedo, pero no sabía por qué, todo era bastante confuso.
Dirigí la mirada hacia mi padre, estaba sentado en su silla mirando unos papeles. Me miró y sonrió con brillo en los ojos, aquel brillo paterno que tanto había deseado encontrar en él.
Ya no estaba enfadada, me había dado cuenta que ni siquiera era musulmán, todo era una gran mentira, una historia que se había inventado para ocultarme. Pero al igual que esa mentira se había inventado muchas otras como la que me odiaba o la de que cuando nací, no me quería.
A él le dolía haberse perdido tantos años de mi vida y haberme escuchado llorar por su culpa, lo sabía. Ya me lo había dicho anoche, y estaba dispuesta a perdonarle.
- Papá voy a ver a Niall -informé-
- Esta bien pero recuerda que esta tarde verás a Harry -dijo levantándose y acercándose a mí- Va a prepararte para que desarrolles tus dotes como Danger.
Asentí y me besó la frente.
Ahora y más que nunca estaba dispuesta a saber más de mi vida.

domingo, 29 de junio de 2014

Capitulo 26


Desvié mi mirada hacia mi padre el cual abrió los ojos con sorpresa y miraba a Harry desconcertado, por otro lado el joven chico de pelo rizado se mantenía inmóvil y sin ningún indicio de sentimiento.
- Ella sabe que no soy humano Roland, ella sabe que hay algo escondido en su vida -dijo Harry despacio-
Chasqueé la lengua y contemplé los ojos esmeraldas del muchacho, aquella mirada carecía de vida cosa que me extrañó ya que la vitalidad de él era de gran envidia.
Mi padre después de un minuto nos hizo una señal para que nos sentásemos en los sillones de piel blancos del salón y cuando lo hicimos no dudé en hablar por primera vez desde que sacamos el tema.
- ¿Qué está pasando? ¿Qué me ocultas papá?
Era la primera vez que lo llamaba así aunque lo dije fríamente , nunca me había atrevido a llamarlo de esa forma. No dijeron absolutamente nada, mi padre se removió incómodo y Harry por otra parte puso un libro bastante grande y grueso, con detalles blancos y negros con unas alas en su portada.
El libro -pensé-
- Encontré esto en manos de su hija creo que lo mejor es que se lo expliquemos con ayuda del libro, le será más fácil para procesar la información -explicó el ojiverde- Deberías decírselo tú -le habló a mi padre-
Mi padre asintió y se relamió los labios para dejar el libro a un lado.
- Creo que con mis palabras sabré explicarme Harry
Miré a mi padre a los ojos al igual que él a mí, luego apartó la mirada al suelo y juntó sus manos con nerviosismo para comenzar a hablar.
- Nunca creí que iba a tener que explicarte esto tan pronto ___. Nosotros no somos humanos -se mordió el labio- somos de una raza mucho más desarrollada bueno realmente no somos una raza somos... es complicado de explicar.
Con frustración llevó sus manos a la cabeza mientras susurraba cosas que no podía llegar a oír, nunca lo había visto de esta forma y aquello me rompía el corazón. Quisiese o no, era mi padre.
Puse mi mano en su rodilla para apoyarlo, instantáneamente me miró sorprendido y me dirigió una sonrisa de agradecimiento.
- Tranquilo -susurré-
Suspiró y comenzó a hablar.
- Tú realmente no tenías alucinaciones ___. Son cosas que suelen pasar cuando te vas a transformar, quiero decir que...
Me miró.
- Mejor voy a empezar por el principio. En el universo hay millones de habitantes pero todos somos iguales, los humanos no saben que realmente existimos, somos ángeles ____. Hace muchos años Dios creó a los humanos y con ellos nacimos nosotros, fuimos creados para protegerlos. Pero no todos somos iguales ___ que no te mientan. Hubo una guerra porque algunos no estaban de acuerdo con las normas de amor que se crearon. El reino se dividió en dos, los luces apoyan al amor mientras que los oscuros quieren violencia. En la guerra los luces vencieron y nunca se volvieron a hablar diplomáticamente entre nuestros reinos. Pero un día un ángel luz, tu madre -sonrió al recordarla- Ella se enamoró de mí y yo de ella,fui un oscuro___. Todas las noches nos encontrábamos en la frontera donde ambos reinos se diferenciaban. Pero nos descubrieron y nos separaron.
Mi corazón palpitaba fuertemente y mi boca se secó, no lograba articular palabra alguna. Miré a mi padre y luego a Harry que permanecían atentos para ver mi reacción.
- ¿Soy un ángel? -tartamudeé-
- No -negó Harry-
Fruncí el ceño.
- Cuando un humano y un ángel tienen un hijo se obtiene un wildwrey, muy pocos logran tenerlos. Que un ángel se enamore de un humano es imperdonable y cuando se descubre se castiga cortando las alas de el ángel condenándolo a vivir en la tierra para siempre sin tu amante.
- Pero ni tú ni mamá sois humanos -me extrañé-
- Tienes razón ___ -dijo Harry- tu no eres ninguna de esas cosas, digamos que eres algo que nunca se han visto. Los ángeles que se enteraron de tu existencia hace poco te llaman Danger.
- Harry ¿eres un ángel? -pregunté-
- No, soy un wildgrey y dentro de poco tu mentor y profesor de combate ¿Preparada para lo que se avecina?

domingo, 15 de junio de 2014

Capitulo 25


Abrí la puerta de mi casa, dejé a Harry pasar y después crucé el humbral para luego cerrar la puerta despacio. Aún no podía explicarme nada de lo que estaba sucediendo.
Contemplé al chico que estaba a mi derecha y él me miró apoyándome, sabía que para mí esto era difícil. Iba a descubrir la verdad y eso me asustaba.
Ya no habría más mentiras, no tendría que pasarlo mal intentando descubrirlas. Iba a saber absolutamente todo y aunque me agradaba ese hecho, estaba totalmente asustada.
- Tu puedes ___ -me animó-
Con voz temblorosa grité el nombre de mi padre, Harry puso la mano en mi hombro y lo apretó suavemente. Al cabo de unos segundos mi padre apareció maldiciendo.
- ¿Me puedes decir como te han podido expul...-nos miró-...sar?
Frunció el ceño y yo me llevé las manos a la boca desconcertada ¿Me habían expulsado? No podía creermelo, nunca me metía el líos y justamente me metí el último año.
- ¿Qué hace él aquí? -preguntó-
- ¿Me han expulsado? -le interrumpí-
Él asintió.
Parpadeé arias veces incrédula y miré a Harry que nos contemplaba expectante muy metido en la conversación. Le daría unas buenas palomitas y una refrescante bebida para que disfrutase del espectáculo, nótese mi ironía.
- No has perdido el curso gracias a mí ____ ¿Cómo se te a ocurrido correr por los pasillos como una loca y empujar a todo el personal que se encontraba delante? ¡Y encima escaparte de clase! Y si le sumas que no has ido a la reunión ¿Se puede saber dónde estabas? ¿Y por qué está aquí Harry? -gritó mi padre exasperado-
Comprendía a mi padre pero eso no quitaba el hecho de que se preocupase de mí. Había estado desde el primer momento escapando de su labor como padre y no la podía hacer ahora.
- No me grites -gruñí enfadada-
- Señor Moore -dijo Harry intentando calmar el ambiente- He venido porque debemos explicarle una serie de cosas a su hija.


sábado, 14 de junio de 2014

Capitulo 24


Una carcajada resonó en toda la estancia, puede que se riese de la ocurrencia o simplemente se reía de mí y esperaba que fuese la primera.
-No le veo la gracia -comenté-
Negó con la cabeza y se mordió el labio para aguantar la risa, alcé una ceja esperando a que se cansase y cuando por fin lo hizo hablé.
- Sigo esperando respuestas Harry.
- No estoy celoso de él.
- Ahora mismo me da igual que estés celoso y lo sabes.
Él sabía que no me refería a la pregunta anterior sino que quería saber más, quería averiguar por qué le había atacado, cómo y sobre todo qué era, pero estaba segura que no me lo diría aunque por intentar no perdía nada.
- Aquí no es el mejor lugar para hablar de esto.
Miré a mi alrededor y contemplé a algunas personas mirándonos, unos molestos y otros divertidos ante la escena.
- Está bien -accedí-
Se giró y comenzó a andar hacia la puerta, lo más rápido que pude dejé el dinero sobre la mesa y corrí tras él. Crucé la puerta y miré a los lados.
Ahí estaba él, apoyado en una pared con las piernas cruzadas. En su mano derecha se podía apreciar un cigarro, lo llevó a su boca y segundos después expulsó el humo.
Fruncí el ceño contemplándolo, no podía negar que se veía terriblemente sexy pero el hecho de que fumase no me agradaba, estaba perjudicando su salud.
Acorté a distancia que nos separaba y con un movimiento veloz me puse de puntillas quitándole el cigarro,lo tiré al suelo y lo pisé hasta que confirmé que estaba apagado.
- ¿Qué haces? -preguntó-
Estaba molesto y se notaba pero me daba igual, sabía que él me podía hacer daño aunque también sabia que a mí no me lo iba a hacer, no tenía miedo de él.
- Es por tu salud -aseguré-
Bufó y se giró dándome la espalda comenzando a caminar, lo seguí y mirándolo pregunté.
- ¿Dónde vamos?
Giró su cabeza, su rostro era inexpresivo, esperó unos segundos y luego contestó.
- A tu casa, hay muchas cosas que tenemos que hablar.

martes, 3 de junio de 2014

Capitulo 23



Sus manos se entrelazaron detrás de la espalda, agachó la cabeza y mirando al suelo se mordió el labio. No podía creer lo que estaba pasando, es más, no podía creer que hubiese sido tan tonta como para no darme cuenta de lo que él era en realidad. Era demasiado evidente y yo no me había parado a pensar en esa posibilidad. Intenté hablar pero no salían palabras de mi boca.
Me sentía una completa estúpida, y lo era. Harry me había mentido y mi padre había sido su cómplice, lo habían hecho delate de mis narices. Ellos eran unos completos inveciles pero yo lo era más.
- Tu no eres humano -susurré de nuevo-
Me miró a los ojos, contemplé la tristeza de su mirada y no entendía el por qué, él para mí era un enigma indescifrable. En sus ojos se podía ver lo que realmente sentía pero sus movimientos y palabras mostraban otra.
Al principio pensaba que él era muy cerrado o que no le gustaba enseñar lo que era privado pero me acababa de dar cuenta que aquello no tenía nada que ver y que realmente era porque guardaba secretos demasiado grandes.
Él me podía hacer daño como le había hecho a Luke, no sabía como lo había hecho pero me acababa de dar cuenta de que él me podía matar con un solo movimiento.
Con miedo retrocedí y busqué a Luke, pero él no se encontraba en la habitación. Volví a mirar a Harry completamente asustada y preguntándome que estaba pasando en ese instante. Luke no podía haber desaparecido tan derrepente y aquello se unía a una de los grandes enigmas de todo lo sucedido.
- ¿Dónde esta Luke? -pregunté-
- No lo se
Su voz era calmada y pausada, tanto que me daba ganas de pegarle un buen puñetazo en la boca e interrogarlo para saber donde estaba mi amigo. En lugar de eso me contuve y pregunté.
- ¿Qué has hecho con él?
- Él el peligroso ____.
- ¿Por qué?
- No preguntes más, no pienso responder -dijo molesto-
Chasqueé mi lengua y encontré una respuesta, acababa de darme cuenta de lo que pasaba realmente, maldije a los hombres por ser tan tontos y perder la cabeza por momentos. Me armé de valentía y pregunté.
- ¿Estás celoso de él Styles?

viernes, 30 de mayo de 2014

Capitulo 22


La luz anaranjada del amanecer iluminaba la calle desierta, los pájaros cantaban mientras yo, saltaba las baldosas de dos en dos como si fuese una niña pequeña.
Podía notar como mi falda se movía ritmicamente, su color negro me hacía recordar al caballo de Harry. Llevaba algunos días que no podía apartar de mi cabeza a aquel chico y eso me asustaba.
Pensaba en él y en lo que mi padre me dijo, no entendía porque ahora él había entrado en mi vida al igual que Harry. Sinceramente estaba mejor sola y aunque sonase algo mal, era totalmente cierto.
Sentí como una mano tocaba mi hombro, me giré asustada pero pronto me relajé al ver a Luke. Sonreí mientras le saludaba.
- ¿Quieres que tomemos algo? Yo invito.
Sinceramente no tenía mucho tiempo ya que tenía que ir a hablar con el director pero no podía rechazar la oferta. Quizás me permitiría retrasarme un poco.
Asentí y nos dirigimos hacia una cafetería. Nos sentamos lejos de la puerta para poder conversar con más tranquilidad. Me pedí un café al igual que mi acompañante.
- ¿En qué quieres trabajar ___? -comenzó la conversación-
Bebí un sorbo de mi taza.
- Sinceramente aún no lo sé.
Él asintió.
- Tengo una duda ¿Por qué has venido a visitar a tu primo?
- Digamos que tengo un proyecto entre manos.
Asentí procesando la información, me mojé los labios despacio preguntándome cual sería aquel proyecto pero no quería parecer entrometida.
Luke comenzó a toser y a respirar irregularmente para luego hiperventilar. Cubrió su cuello con las manos mientras tosía. Asustada me levanté.
Él se calló de la silla mientras se retorcía en el suelo. Grité su nombre asustada y corrí hacia él para ayudarle.
Aparentemente las demás personas eran totalmente indiferentes, grité ayuda pero nadie se inmutó. Intenté tocarlo, su piel ardía como si fuese fuego.
Alcé la vista y contemplé a Harry mirándolo con rabia, sus ojos estaban oscuros y su mandíbula apretada. Era el único que podía verlo y eso me asustaba .
Grité su nombre pidiéndole ayuda pero él no apartaba la vista de Luke. Me levanté y fui hacia él y comencé a pegarle en el pecho mientras le pedía ayuda.
Como respuesta él cogió mis puños por las muñecas y me miró a los ojos, ya no podía oír a Luke quejarse pero sabía perfectamente que estaba vivo.
Ahí fue cuando me di cuenta, había estado completamente ciega todo este tiempo. Harry se presentaban cuando sucedían cosas extrañas. Estuvo cuando yo había tenido aquella alucinación en el lago, cuando robaron en mi casa donde por arte de magia me llevó a un lugar que no podía ser real.
Y no solo fue en esos momentos sino que también estaba ahora, y no estaba allí como un simple observador. Él le había hecho eso a Luke y sinceramente estaba asustada. Mi labio comenzó a templar y mi boca a secarse, aquel hombre era peligroso.
- ¿Qué eres? -pregunté horrorizada-
- Soy como tú
- Tú no eres humano.


martes, 27 de mayo de 2014

Capitulo 21


Me mordía las uñas nerviosa mientras mantenía el teléfono cerca de mi oreja, era la quinta vez que llamaba a Niall. Esperaba que no se hubiese enfadado conmigo, es más, rogaba porque no lo hiciera. Escuché como descolgaron y desesperadamente comencé a decir su nombre pero me interrumpieron.
“Hola soy Niall, en este momento no puedo atenderte por favor deja tu mensaje después de la señal”
Colgué antes de que sonase el pitido y tiré el móvil a mi cama con rabia. No tenía que haber jodido todo por mis tonterías, ahora me daba exactamente igual exponer el trabajo. Lo haría sin pensarmelo dos veces con tal de recuperar a mi amigo.
Muy bien ___ la has cagado -dijo mi subconsciente-
Me senté en la orilla de mi cama y me agaché poniendo las manos en mi cabeza. Suspiré frustrada mientras una lágrima se desprendía de mis ojos. No iba a llorar otra vez, no me lo permitiría.
Lentamente la rabia se comenzó a apoderar de mí, me levanté y con fuerza comencé a tirar las cosas que encontraba a mi alcance. Mi respiración cada vez aumentaba más, me di la vuelta y cogí el móvil. Alcé la mano para romperlo.
Un fuerte brazo me agarró, sentía su pecho en mi cabeza, deduje que era un hombre. Su respiración era irregular y podía notar como era más alto que yo.
- Tranquila ___ -susurró-
Reconocí la voz de mi padre pero no llevaba odio como cada vez que me hablaba, era pacífica y llena de cariño. Mis músculos tensos se relajaron y lentamente fui bajando la mano mientras me tranquilizaba.
Últimamente mi estado emociona cambiaba por momentos y aquello me frustraba demasiado, las cosas habían cambiado demasiado estos alos y sinceramente quizás me vendría bien un descanso.
Mi padre lentamente me soltó y con sumo cuidado me giró para mirarme a los ojos. Tenía un color muy característico en sus ojos, un color azul cuelo con algún que otro punto negro.
Aquellos ojos los había heredado de él al igual que el pelo rubio de mi madre, un rubio muy característico que más bien era dorado.
- ___ -llamó mi padre- tienes que ver a Harry

jueves, 22 de mayo de 2014

Capitulo 20



Me tensé al ver a Harry bajarse del caballo para dirigirse a mi lentamente. Notaba como él estaba furioso y no sabía si era porque se lo había dicho tan bruscamente o si era por lo que había sucedido aquella noche.
Contemplé como su mandíbula se tensaba y sus ojos se oscurecían aunque veía el nerviosismo en sus movimientos. Cuando llegó hasta mí se agachó para estar a mi altura mientras yo apreciaba el suave tacto del césped verde. Me miró a los ojos y más calmado preguntó.
- ¿Quién te a dicho eso?
- Os escuché discutir
Él asintió procesando la información mientras miraba al suelo.
- ¿Qué está pasando Harry? ¿Qué me ocultáis?
Pero él no respondió a ninguna de mis preguntas. Me miró los ojos mientras se pasaba la lengua por los labios despacio. Podía notar como sentía una gran culpabilidad aunque no sabía porqué.
Me detuve a pensar en lo que pasaba en realidad pero no obtenía respuesta y pronto llegué a la conclusión de que tenía que hacerlo. Me giré hacia mi mochila, la abrí sacando el libro y se lo enseñé.
- Ayudame a encontrar soluciones -rogué-
Abrió los ojos con sorpresa e intentó articular pero no le salió palabra alguna lo que me confirmaba lo que pensaba, aquel libro escondía algo y era importante.
- ¿Cómo lo has conseguido?
- Aquella noche, antes de que aparecieras.
Miró al libro aún en estado de shock.
- Sabes que no puedo ayudarte.
Suspiré frustrada y rodé los ojos mientras que me preguntaba el porqué este hombre era tan testarudo para no ayudarme, él era el único que podía y lo sabía perfectamente.
Bruscamente cogió el libro mientras se levantaba y comenzaba a andar hacia su caballo. Me incorporé lo más deprisa que pude y grité.
- ¿Qué crees que haces con mi libro?
- Alejarlo de ti -gritó mientras se subía al caballo- ¡Si quieres saber la verdad recuerda mi propuesta, puedo entrenarte ___!
Comenzó a galopar fuertemente mientras desaparecía por el horizonte.

Capitulo 19



Me tumbé en el césped mientras lloraba desconsoladamente. Mi pecho subía y bajaba mientras sentía el césped acariciar mis mejillas. Mucha gente diría que mi actitud era la de una niña pequeña pero el miedo pudo conmigo y dejé a Niall solo. Quizás me echarían del colegio por salir corriendo pero ahora no me importaba, había fallado a mi mejor amigo.
- Tranquila princesa
Sentí unos fuertes brazos cubrirme mientras un escalofrío recorría mi cuerpo, conocía aquella voz ronca y el dueño era aquel chico de pelo rizado y ojos jade.
Su cuerpo se alejó un poco aunque sin dejar de ponerme sus grandes manos en mis hombros mientras me miraba a los ojos. Con una mirada te podía hacer sentir fuerte o débil, era demasiado cautivadora. Él seguía sin perder tan solo un pestañeo por mi parte. Frunció el ceño y después de unos segundos habló.
- ¿Por qué no estas en clase?
Sinceramente me había olvidado por tan solo un segundo aquel suceso. Respiré hondo mientras cerraba los ojos intentando pensar en alguna respuesta que no dijese nada de lo que verdaderamente había pasado. Miré hacia el lago y conseguí formular una pregunta.
- ¿Por qué no lo estás tu?
- Yo no voy a clase ___
Miré a los dos caballos que comían pasto y me mordí el labio nerviosa.
- ¿No quieres ir?
- Hace tiempo que terminé mis estudios -rió-
Asentí procesando la información, mojé mis labios secos y contemplé aquella sonrisa con oyuelos. Negó con la cabeza divertido y posó la mirada en el caballo para luego desviarla hacia mi con gracia.
- No hace falta que me lo digas.
Susurré un gracias y el asintió con la cabeza diciéndome que no había ningún problema, se levantó y se dirigió a su caballo. No podía dejar que se marchara, él podía resolver todas mis dudas sobre mi vida.
- ¿Qué edad tienes Harry? -grité-
- ¡Veintiuno! -sonrió desde la lejanía-
Asentí al ver a aquel chico subirse al caballo. Desesperadamente pensé en alguna escusa pero comenzó a trotar.
- ¿Por qué me pusiste en peligro? -grité a todo pulmón-
Y el bruscamente paró

lunes, 19 de mayo de 2014

Capitulo 18



Suspiré mientras la campana del comienzo de la jornada retumbaba en todo el edificio. Hoy no era un día muy esperado, martes, día en el que exponíamos el trabajo de música. Sinceramente tenía miedo, demasiado diría yo. Nunca había cantado con gente y solamente me podía preguntar si iba a hacer el ridículo.
Abrí mi taquilla y dejé allí el libro el cual había encontrado la oficina. Anoche cuando lo encontré llegué a la conclusión de que no podía leerlo en mi casa mientras que mi padre estuviese cerca, pensé que podía ir al lago y leerlo allí. Donde nadie pudiese encontrarme.
Tenía la corazonada de que todos los extraños sucesos habían sucedido por algo que no sabía, algo me ocultaban y suponía que la respuesta se hallaba en aquel misterioso conjunto de palabras. En los libros muchas veces se escondían cosas. Por ejemplo en Alicia en el país de las maravillas hay millones de enigmas matemáticos escondidos y yo esperaba que en ese libro sucediese lo mismo pero con mi vida.
Entré a clase y me senté al lado de Niall mientras le ofrecía una sonrisa nerviosa, él me miró y juntó su mano con la mía ofreciéndome apoyo mientras que susurraba que todo iba a estar bien.
Todos comenzaron a exponer sus trabajos, algunos solo con música y los que cantaban parecía ser que se creían cantantes cuando realmente parecían vacas pariendo. Poco a poco los grupos fueron terminando hasta que solamente faltaba un grupo delante de nosotros. Mis manos comenzaron a temblar y mis ojos a aguarse , llamé a Niall con un susurro casi inaudible. Me miró mientras fruncía el ceño a causa de la confusion al verme de aquella manera.
- No puedo -negué-
Me miró y regaló una sonrisa forzada mientras me agarraba de la mano como señal de apoyo. Aquel rubio siempre me apoyaba en todo desde que llegué a Londres y le estaba eternamente agradecida.
- Tu puedes princesa, eres fuerte
Mi corazón se encogió mientras asentía mordiéndome el labio nerviosa. Siempre había tenido pánico escénico y simplemente ni siquiera podía ser el centro de atención.
- Yo estaré contigo, siempre -me recordó Niall-
El fin de la canción de aquel grupo se produjo. Mi labio comenzó a temblar mientras ellos se sentaban en sus asientos. Con cada segundo las ganas de llorar aumentaban, agaché la cabeza mientras me mordía el labio y cubría mi cara con mi pelo.
- Niall Horan y ___ Moore -dijo el profesor-

miércoles, 14 de mayo de 2014

Capitulo 17


Finalmente contemplé la casa de Liam, toqué el timbre y una sonriente Karen, la madre del chico, abrió.
- Hola ___ pasa, están en el salón
- Gracias señora Payne -sonreí-
Gritos se escuchaban por parte de mis amigos, me apollé en el umbral de la puerta mientras veía la escena. Liam y Niall jugaban al fútbol en la play mientras que Step los miraba riendo por cada vez que ellos se peleaban. Por otro lado Louis y un chico, al que etiqueté como al primo de él gritaban y saltaban en el sofá del salón.
- ¡Soy Spiderman! -gritó aquel chico mientras hacía un gesto raro que no pude descifrar-
- ¡Yo Superman! -dijo Louis-
En un abrir y cerrar de ojos contemplé a Louis tendido en el suelo mientras se quejaba en de dolor por haberse caído. Solté una carcajada y todas las cabezas giraron mirándome.
- Deberías tener cuidado -dije graciosa-
Todos rieron y se acercaron a mi para saludarme
- ___ este es mi primo Luke -nos presentó Louis-
- Un gusto hermosa -dijo besándome la mano-
Me llevé la mano restante a la cara debido a que mis mejillas se tiñieron de carmín. Luke era un chico muy guapo, demasiado diría yo, su pelo negro caía sobre su rostro que hacía sus hermosos ojos celestes brillasen con más intensidad. Su nariz pequeñita y chata hacía que junto con su piel blanca como la nieve tuviese un rostro angelical. Aunque los demás presentes eran más apuestos que Luke, daba la sensación de que su caballerosidad hacía que muchas chicas cayesen a sus pies.
La tarde pasó realmente rápido entre risas y algún que otro grito por nuestra parte, a veces pensaba que la madre de Liam estaría harta de nosotros, siempre nos reuníamos en su casa y hacíamos demasiado ruido con nuestros gritos y risas.
Me tumbé en mi cama cansada pensando en mi padre y en la sorpresa que me llevé al ver sus maletas aquí. Según él estaba preocupado por mis “alucinaciones”aunque sabía perfectamente que todo aquello era una gran mentira. La gran pregunta era por qué mis padre después de tantos años se quedaría conmigo. “Vivirá en casa ___” me recordé por enésima vez.
Él no sabía como en mi vida me hacía tanta falta un padre, no sabía que era que me recogiesen del colegio tras una dura mañana a causa de que mi madre tenía que trabajar hasta horas inhumanas para que las dos juntas y pudiéramos tener una buena vida. En mi niñez me faltaba un padre al igual que ahora me faltaba una madre y un padre que me comprenda y quiera.
Suspiré cansada y contemplé el techo de mi habitación mientras una lágrima descendía por mi rostro y me preguntaba el porqué la vida era tan complicada, solamente pedía que mi madre viniese y que mi padre fuese aquella figura a la que se llama “papa” y no la persona que solamente puso sus semillas.
Me moví incómoda y noté algo duro en la almohada, la alzé y recordé lo que encontré en la oficina de mi padre.
El libro.

lunes, 12 de mayo de 2014

Capitulo 16


No protesté, en cuanto él cerró la puerta de la habitación dando por acabada la conversación. Sabía que si me volvía a encontrar a Harry haría que me dijese lo que estaba pasando. Me preguntaba que quería decir con “la verdad”pero no obtenía respuesta. ¿Acaso me ocultaban algo?
No quería tener más secretos, mi vida estaba llena de aquello desde que nací. Si no era por parte de mi madre eran de mi padre en este mismo momento. “¿Cuando acabará esta pesadilla?” era la pregunta que siempre me formulaba frente a mi familia. Todo en cuanto a ella eran secretos y mentira, quería salir de aquel pozo sin fondo. Cuanto más secretos más difícil se me hacía salir de allí.
Como si fueses a salir -dijo mi subconsciente-
Miré la hora de mi reloj y llegué a la conclusión de que me iría a dormir, se me había quitado el apetito.
Al día siguiente, como todos los días Niall fue a conmigo a clases ya que él trabajaba en mi casa antes del instituto. Todo marchaba con normalidad, es más, todo estaba demasiado tranquilo. Las clases fueron demasiado aburridas, como siempre aunque los alumnos estaban muy callados, demasiado para mi gusto. Últimamente todo todo era realmente extraño y yo sinceramente no quería saber nada. Solo conseguiría un gran dolor de cabeza.
Cuando el timbre del fin de las clases sonó recogí mis pertenencias y las dejé en mi taquilla. Brit no había aparecido desde que me recogió de casa de Harry y aquello realmente me preocupaba.
* * *
- Esta tarde hay reunión de grupo en casa de Liam – dijo Step mientras yo me podía el teléfono en la oreja- dice que Louis se llevará a un primo suyo
Aunque no podía verla sabía que en ese momento estaba alzando las cejas y maquinando algún plan para buscarme pareja.
- No quiero novio Step -le recordé por enésima vez-
- ¡Oh vamos ___! -se quejó- ¡Ni siquiera has dado tu primer beso! -gritó desesperada-
No era que fuese fea aunque tampoco era una creída. Solamente sabía que atraía a la población masculina, es más había tenido muchas oportunidades de dar mi primer beso pero yo quería que fuese alguien especial.
- No sigas, no voy a cambiar de opinión
- ¡Eres imposible! ¡Estamos en el siglo veintiuno abuela!
Negué con la cabeza divertida
- Voy ya para la casa de Zayn adiós te quiero
Colgué el teléfono mientras reía a causa de las ocurrencias de mi querida mejor amiga. Me vestí con unos vaqueros cortos, top de tirantes negro el cual por detrás estaba descubierto y solamente tenía un lindo lazo. Alcancé unas All Star blancas y me encaminé hacia la casa de Liam.

domingo, 4 de mayo de 2014

Capitulo 15



Me incorporé y pude contemplar que estaba en mi enorme cama sin entender como pude llegar hasta este lugar, me toqué la cabeza dolorida mientras me quitaba aquel paño caliente. Me miré al espejo que tenía en frente de mi y vi como llevaba mi pijama. Unas voces se escuchaban cada vez mas alto pudiendo escuchar dos voces muy conocidas por mi.
- No puedo creer lo que has hecho Harry -oí la voz de mi padre-
- Van a por ella señor Moore -comentó Harry-
Mi cuerpo se tensó y pronto desvié mi mirada hacia la puerta donde seguramente estarían ellos dos discutiendo.
- Yo puedo entrenarla y protegerla -añadió Harry-
Silencio y solamente silencio se escuchaba. Mi corazón comenzó a latir fuertemente y mis manos a temblar con tan solo de pensar aquello. No podía imaginarme a Harry tan cerca de mi.
- Sabes mi respuesta Harry -habló mi padre finalmente-
- ¿Por qué no puedo? -protestó-
Reí tapándome la boca por aquel acto en el que parecía un niño de cinco años.
- No puedo permitir que lo sepa -dijo mi padre-
- ¿Y ocultarle la verdad? -preguntó-
Y en aquel instante el tiempo se paró y mi corazón dejó aparentemente de latir.
- Ya basta mi respuesta es no -sentenció mi padre- Has puesto en peligro a mi hija y eso no te lo perdonaré.
- Ellos no son malos Roland, solo aplican las normas
- Vete de mi casa
- El odio te come Moore -escupió Harry-
Quedé asombrada por aquellas palabras que dijo mi padre las cuales se repetían en mi cabeza una y otra vez “Has puesto en peligro a mi hija y eso no te lo perdonaré”. No podía creer que aquella persona que nos abandonó a mi madre y a mí y después de tantos años despreciándome dijera aquellas palabras.
Unos segundos después oí un portazo y unos pasos dirigiéndose hacia mi puerta y cerré los ojos para disimular que aquella conversación no hubiese pasado por mis oídos. En poco tiempo sentí como alguien se sentaba en mi cama y me tocaba la mejilla con delicadeza.
- ¿Como he llegado aquí? -pregunté abriendo los ojos-
Podía ver como mi padre me contemplaba mientras respondía.
- Has tenido otra alucinación ___ , se que no te tomas las pastillas
“Mentiroso” -dijo mi subconsciente-
- ¿Sabes? Eres igual que tu madre-dijo con ternura-
Mi odio hacia él se disparó y empecé a procesar cada una de las millones de situaciones en las que él nos nombraba a mi madre y a mí con asco. Mi puño se cerró y comencé a notar como mi musculatura se iba tensando y sin pensar contesté.
- No se te ocurra ni mencionarla bastardo hijo de puta
Él no respondió.
- No puedo creer que después de todo lo que has hecho hagas como si nada hubiese pasado.
- ___ - me llamó-
- ¿Como eres capaz?
- ___ - volvió a llamarme-
En ese momento recordé las últimas palabras de Harry antes de salir por la puerta dando un portazo.
- No tienes vergüenza, Harry tiene razón el odio te come.
- ¡___! -gritó-
Me callé, cerré la boca como si la vida me fuese en ello. Mi padre me levantó la mano y cubrí mi rostro con mis manos con miedo mientras temblaba. Esperé unos segundos pero su mano no llegó a tocar mi pequeño cuerpo. Aparté mi mano y abrí los ojos despacio contemplando como mi padre estaba parado mirándome con los ojos cerrados mientras cerraba sus puños.
- No me vuelvas a hablar así
Asentí.
- No quiero que vuelvas a ver a Harry
Dijo mientras salía por la puerta
- Y es una orden -sentenció cerrándola-

martes, 29 de abril de 2014

Capitulo 14


Me acerqué a la ventana y la cerré para que no entrase más aire frío. Respiré hondo intentando tranquilizarme y me di la vuelta para ir a mi cuarto y coger el móvil, tenía que llamar a la policía, pero mis pies pisaron un libro enorme. Me agaché para cogerlo, cuando lo toqué un destello apareció en unas alas que se hallaban en la portada, era una luz blanca y muy potente a lo que tuve que apartar la mirada. Intenté no gritar aunque no lo logré.
En cuanto la luz pasó volví a fijarme en el libro y con curiosidad, lo abrí pero el timbre volvió a sonar. Resoplé y escondí el libro en mi cuarto para leerlo luego. Y corriendo caminé hacia la puerta.
- ¿Harry? -susurré incrédula- ¿Que...
Él no me dejó hablar más y caminó dentro de la casa. Se dirigió directo al despacho y lo seguí con curiosidad, en cuanto él entró se quedó quieto,sus manos formaban puños .
Me quedé en el umbral de la puerta mientras contemplándole de espaldas mientras veía como su respiración se empezaba a acelerar y sus puños a cerrarse más fuerte. Desde la posición en la que estaba se contemplaba como su espalda se contraía a causa de la fuerza que ejercía en sus manos. Una ola de furia recorrió la habitación a lo que me estremecí, ande hacia el despacio y lo rodeé para tenerlo enfrente.
Sus ojos en vez de ser de ese dulce y juguetón color esmeralda eran de color negros como el carbón, su mandíbula estaba apretada. Me estremecí y con miedo en la voz susurré su nombre pero él no respondió.
Aunque se podía ver que él estaba realmente furioso me cogió de la mano suavemente, con ternura, como si no me quisiese hacer daño.
- Cierra los ojos -dijo con su característica voz ronca-
Hice una mueca con algo de miedo.
- Confía en mí, por favor -susurró para calmarme-
Cerré los ojos y sentí como si un ligero aire me elevase hasta el cielo para volar. Harry me soltó la mano y noté se fue acercando a mi oido.
- Ya hemos llegado -susurró- abre los ojos.
Abrí los ojos lentamente, podía ver una sala totalmente blanca. Distintos muebles color ocre adornaban la habitación que parecía ser una oficina donde gente de diferentes razas habitaban. Los hombres vestían con un traje totalmente blanco y las mujeres bellos vestidos de seda color blanco también.
- ¿Cómo hemos llegado aquí? -pregunté asombrada-
- No te puedo decir nada ___ -respondió-
Un hombre de raza negra se acercó y con un abrazo saludó a Harry.
- Te he traído algo Arthur -sonrió-
- ¿Que hace ella aquí? -preguntó serio-
- La han encontrado -dijo rascándose la nuca-
- Venid
Comenzamos a andar detrás de aquel hombre, en cuestión de segundos todas las personas desaparecieron, solo Harry y yo estábamos en la sala que ahora era totalmente blanca y sin muebles.
- ¿Harry? -pregunté asustada-
Pero él ya no estaba. Las paredes se fueron cayendo una a una con estruendosos sonidos, un fondo negro como su fuese la nada se contemplaba. Y con un grito caí al vacío.

viernes, 4 de abril de 2014

Capitulo 13



Parpadeé unas pocas veces incrédula, no podía creer que se encontrase en mi casa “¿Cómo la había encontrado?” esa pregunta se repetía en mi cabeza hasta que articule las palabras.
- ¿Qué haces en mi casa?
- Venía a ver si has considerado mi oferta -sonrió-
- ¿Cómo la has encontrado?
Se acercó poco a poco a mí y mi ritmo cardíaco se aceleraba con cada paso que el hacía, creía que me iba a besar pero se desvió hasta mi oído.
- Es información confidencial -susurró- sino tendría que matarte
Mi corazón comenzó a latir más fuertemente y mis mejillas a arder. Desvié mi vista hacia abajo para que él no lo notase. Su mano cogió mi barbilla y hizo que lo mirase.
- Es broma -dijo sin perder la sonrisa- pero si es verdad que estás preciosa cuando te sonrojas.
Mariposas salieron de mi estómago como torpedos ¿Cómo que me pasaba esto? No lo entendía. Mi mano viajó hasta su mejilla que se puso colorada al instante e hizo una mueca divertida.
- No vuelvas por aquí -le dije amenazante-
Cerré la puerta de un portazo y levanté la cabeza con orgullo, no iba a dejar que un estúpido como él hiciera que mi corona se cayese, sabía que no era una princesa pero mi orgullo era demasiado grande como para dejarlo. Una melodía sonó, caminé hasta mi habitación y cogí el móvil.
- ____ coge los documentos que hay en el escritorio -dijo mi padre- dejalos en la mesa de la entrada, mañana temprano iré a recogerlo.
Y sin antes de yo decir nada cortó, resoplé resignada y me encaminé al salón donde Niall estaba sentado.
- Niall -lo llamé-
Él me miró
- Tengo que ir un momento al despacho de mi padre a coger un documento en unos segundos vuelvo -volví a hablar-
El asintió y fui de camino al despacho, es más, mi padre nunca me a dejado entrar allí. Abrí la puerta y me quedé asombrada, era una sala amplia donde la luz entraba por un gran ventanal. Las paredes eran blancas y muebles de roble negros menos algunas cosas de colores suaves como los sillones de piel. Cortinas enormes caían y tocaban el suelo con un color seda.
- ¡____! -me llamó Niall-
Olvidándome de los documentos corrí hacia el salón y divisé a Niall
- ____ me tengo que ir mi madre me a llamado y tengo que volver a casa adiós, te quiero -dijo dándome un beso en la mejilla-
- Yo también te quiero -sonreí-
Él salió por la puerta y volví al despacho de mi padre. No podía creer lo que veía, cuadernos y varios papeles caían por la mesa del despacho y por las vitrinas donde antes había libros bien ordenados ahora estaban esparcidos. Miré hacia la ventana que estaba abierta, habían robado los documentos de mi padre.

Capitulo 12


Me puse mi pijama, no me importaba que Niall me viese así, de hecho me había visto de muchas maneras demasiado vergonzosas. Miré mi reloj que marcaba las seis de la tarde, él tendría que estar llegando.
Bajé abajo en cuanto el timbre sonó y abrí la puerta. Ahí estaba él tan guapo como siempre y regalándome una linda sonrisa.
- Bonito pijama -sonrió- me han dicho que los pijamas de ositos están muy de moda
- Se dice hola Niall
- ¿Hola? -levantó los hombros-
- Anda pasa -negué con la cabeza divertida-
Este chico no tenía remedio. Fuimos a mi estudio de música, como siempre mi padre no estaba pero no me importaba. No lo había visto desde el día en el que me peleé con él, no había aparecido por casa.
Entramos por la puerta, la sala estaba dividida en dos partes. La parte en la que nos encontrábamos estaban los paneles de control y dos sillas. Había un cristal y una puerta que separaban las dos partes, en la otra parte de la sala se encontraban los instrumentos y micrófonos aparte de alguna que otra silla.
Nos encaminamos hacia la otra parte de la sala, Niall cogió su guitarra y se sentó al lado del piano. Me senté en frente del piano y lo miré, él estaba sonriente como siempre.
- ¿Componemos alguna canción o la cogemos prestada de algún artista?-preguntó-
* * *
Las horas pasaron y terminamos de ensayar los instrumentos, sentía que mi cabeza iba a estallar en cualquier momento. Estábamos en el salón los dos acurrucados mirando la televisión, cualquiera diría que éramos pareja aunque no era así y ninguno tenía intenciones de serlo.
El timbre sonó, me levanté y miré a Niall.
- Creo que será la pizza -dije mientras me dirigía a la puerta-
Un muchacho ruloso y con ojos jade se encontraba en mi puerta. La ceja que contenía el piercing se elevó, un movimiento muy característico en él y sacó una gran sonrisa. Sus oyuelos aparecieron en su rostro, era perfecta, sus dientes blancos y perfilados se conjuntaba con sus oyuelos que hacía de su sonrisa encantadora.
- ¿Harry? -susurré incrédula-
- Hola -sonrió-

miércoles, 2 de abril de 2014

Capitulo 11



El lunes llegó y con ello las clases. Andaba por los pasillos con mi carpeta en la mano, hoy llevaba algo más casual, unos jeans ajustados, una camiseta básica blanca con el cuello en forma de “V” y como no mis preciadas vans negras.
No había visto a Harry desde entonces y me alegraba, era un chico muy extraño. Parecía unos de esos chicos malos y mujeriegos con su mal humor, pero también tenía una parte de chico bueno y protector aunque un poco raro. No entendía de lo que hablaba muchas veces y se sabía secretos sobre mí que ni Niall ni Step sabían.
Llegué a mi casillero y dejé algunos de mis libros y cogí los de la siguiente hora. Miré mi reloj que marcaba las una y media, esta sería mi última clase. La campana sonó y me encaminé hacia mi próxima clase, música.
Llegué y me senté junto a Niall, le sonreí y miré a la puerta donde el profesor estaba. Dejó sus cosas en su sitio y miró si estábamos todos, cuando comprobó que sí sonrió y comenzó a hablar.
- Bien chicos como ya sabeis este es vuestro último año y por tanto como dije a principio de curso hareis un trabajo que contará la mitad de la nota. El trabajo será por parejas, justamente con la que teneis al lado -Niall y yo sonreimos- Trendreis que cantar o tocar un instrumento, depende de lo que cada pareja quiera hacer y lo expondréis aquí delante de todos. El trabajo será para la próxima semana -se sentó en la silla- podéis empezar.
La clase se llenó de murmullos y me giré para ver a Niall el cual estaba sonriente, yo sabía que él cantaba como un ángel. Tenía una voz preciosa y yo había sido de las afortunadas de escucharla, aparte de su madre.
- ¡Vamos a sacar un diez! -gritó lleno de entusiasmo- ¿Qué canción cantamos?
- Habla por ti Niall -reí- yo tocaré un instrumento
- O algo mejor los dos cantaremos y tocaremos un instrumento -sonrió orgulloso- yo puedo tocar la guitarra y tu... -pensó un poco- podrías tocar un poco de todos los instrumentos que tocas.
- ¡Estas loco!
Para Niall no era un secreto que yo era buena en los deportes, artes y que tocaba distintos instrumentos como la guitarra, el violín, el bajo y el clarinete. No me costaba aprender, para mí era realmente fácil. Pero lo que nunca haría era cantar.
- Tocarás el piano, yo la guitarra y cantaremos -zanjó-
- Eso ya se verá
- ¿En tu casa o en la mía? -me retó-

jueves, 27 de marzo de 2014

Capitulo 10

Parpadeé incrédula de nuevo ¿Qué quería decir que no era como los demás? ¿Acaso estaba metido en un lío serio? ¿Drogas? "Claro que no tonta" dijo mi subsconsciente.
- No te logro entender -susurré incrédula-
- No lo tienes que hacer, al menos no por ahora
- ¿Por qué siempre hablas sobre el futuro?
- No te puedo decir nada ____ , solo que estoy aquí para protegerte y a las personas que te rodean, más bien para protegerlas de ti.
- No soy ningún monstruo Harry deja de decir estupideces -me enfadé-
Mi ira cada vez aumentaba más, mis puños se cerraban con más fuerza y sentía como si energía saliese de ellos. Harry asustado concentró su vista en mis puños y frunció el ceño concentrado.
- ____ tranquilizate -me intentó calmar-
Yo me mostré impasible aunque mi ira se calmó un poco, mis puños se relajaban aunque seguía apretando.
- Por favor -suplicó-
Finalmente accedí y dejé mis manos relajadas, respiré hondo. No entendía que acababa de pasar y era la primera vez que sucedía, nunca había estado tan furiosa. Era como si fuese una persona totalmente distinta aunque intenté no pensar mucho en ello.
-Tenemos que actuar antes de lo que me esperaba -susurró para si mismo- _____ escúchame, tenemos que hablar.
Se acercó a mí y se sentó en una roca. Me miró y dio unas palmaditas en la piedra para que me sentase a su lado. Le hice caso y me miró a los ojos, como si intentase encontrar algún sentimiento. Me lo imaginé con un signo de interrogación en la cabeza como en los comics y reí. Él me miraba mas confundido aún y sonrió pero pronto de volvió serio.
- _____ escucha -me llamo la atención- no te puedo decir por qué, sé que insistirás pero solo debes acceder es por tu propio bien y por el mundo.
- ¿Que quieres decir? No te entiendo
- No lo tienes qu hacer -negó- tenemos que controlar la furia que tienes antes de tu cumpleaños, me habría esperado peto es más poderosa de lo que creía, por poco no puedo controlarla. Esa furia quiere salir de ti ____ , quiere controlarte.
- Estás loco Styles -negué con la cabeza-
Me levanté y camine hacia mi caballo, me subí en él y me marche de allí sabiendo que esta no iba a ser la última vez que vería a Styles.

martes, 18 de marzo de 2014

Capitulo 9



Una luz pasó mis párpados, abrí los ojos lentamente y parpadeé varias veces. Me incorporé y pude contemplar el lago, el agua cristalina y el césped seguían como antes, como si nada hubiese pasado. Miré hacia el cielo y pude ver que estaba anocheciendo, me giré hacia la derecha y pude ver a mi precioso caballo junto a otro.
Era tan negro como el carbón con un precioso signo de un relámpago blanco. Me caminé hacia él y me paré a su lado para contemplarlo mejor. Era un pura sangre, me acerqué para acariciarle la cabeza pero retrocedió.
- Shh tranquilo -susurré-
Me acerqué más a él y logré acariciarle, le miré a los ojos que eran negros como su pelaje que era suave.
- ¿Te has hecho amigo de Snow?-sonreí-
- Es una yegua -dijo una voz ronca por detrás-
Me giré asustada
- ¿Styles?
- No Malik -rió- ¿Quién mas iba a ser?
- ¿Es tuya esta yegua? -pregunté curiosa-
- Si -sonrió- ¿Te gusta?
Asentí -¿Cómo se llama?
- Night
Sonreí
- Oye ____ -se rascó la nuca- tu no estas loca, no necesitas pastillas
Abrí la boca incrédula
- ¿Cómo sabes lo de las pastillas?
Hace unos meses que me pasaban estas cosas, quiero decir, hace cinco meses que me pasaban cosas tan raras como lo que sufrí hace tan solo unas horas. No siempre me pasaba lo mismo, es decir, los latigazos en la espalda eran constantes pero mi entorno cambiaba.
La primera vez que mi padre me encontró desmayada, cuando desperté me puse histérica y se lo conté. Lo único que él hizo fue darme unas pastillas para tomármela todos los días, como si fuese una loca. Pero no funcionaban.
- Hay muchas cosas que se de tí, incluso cosas que ni tu misma sabes -sonrió-
- ¿Qué se supone que tengo que saber?
- No te puedo decir nada, al menos no por ahora -dejó de sonreír-
- ¿Me has seguido?
- No, pero lo que paso hace unas horas es real
- ¿Real? -pregunté incrédula-
- Tan real como que me llaman S -aseguró-
- ¿Cuál es tu nombre?
- Harry
Parpadeé asombrada
- ¿Harry Styles? -completé su nombre-
Asintió
- ¿No me tendrás que matar ahora no? -sonreí-
Él se quedó serio y mi sonrisa se esfumó
- No -negó- pero hay una razón por la que me llaman de esa porfa
- ¿Cuál? -pregunté intrigada-
- No soy como los demás ____.

jueves, 6 de marzo de 2014

Capitulo 8


Al entrar corrí hacia los establos para coger mi preciado caballo llamado Snow. Era un caballo blanco, blanquísimo al que yo tenía desde muy pequeña, prácticamente creció conmigo y cuando me mudé desde Manchester a Londres lloré y pataleé como una niña pequeña hasta que me lo trajeron. Este era mi caballo y nunca lo cambiaría.
Decidí que no lo iba a ensillar, no me hacía falta, me encantaba montar lo salvaje a lo que agradecí que este club estuviese a las afueras de la cuidad. Salí con mi caballo hasta el principio del bosque y me sequé las pocas lágrimas que me quedaban en el rostro. Me quité el velo y lo envolví alrededor del cuello del caballo sin apretar mucho para poder sujetarme.
- Vamos Snow, vamos a divertirnos un rato -susurré en su oído-
Empezó a galopar fuertemente y cada vez más rápido, me encantaba ver como los árboles pasaban frente a mis ojos y desaparecían a mis espaldas, mi cabello bailaba al compás del viento como si fuese una atractiva danza para seducir.
Cerré los ojos fuertemente y disfruté de la fragancia de mi caballo. El aire acariciaba mi cara mientras parecía que me mecía con los suaves galopes. Me daba la sensación de que volaba y lo adoraba, adoraba aquello, me hacía sentir libre.
Pronto llegué a un lago, me paré y me bajé del caballo de un salto. Mis pies tocaron el suelo. Me acerqué al agua, ese lugar era mi preferido. Cuando mis pies tocaron la orilla me senté en una gran roca donde bajé mi mirada para contemplar el agua.
Podía ver mi reflejo a lo que empecé a hacer caras tontas y reí. Miré al cielo y contemplé como algunos rayos de sol bajaban para iluminar el bosque y el lago con el espacio que había entre árbol y árbol. Los pájaros cantaban una dulce melodía. Cerré mis ojos para concentrarme en su cantar y respiré profundo, estaba feliz.
Abrí los ojos despacio para poder disfrutar de nuevo aquel paisaje pero los pájaros dejaron de cantar, la luz desapareció llenándose de negras nubes, el agua se tiñó de rojo, mi corazón se empezó a acelerar y mi cabeza a doler, toqué el agua pero ya no lo era, era sangre.
Mi cabeza daba vueltas e intenté levantarme pero caí de rodillas. Pronto empecé a oír gritos desgarradores, tapé mis oídos y sentí como si en mi espalda diesen latigazos. Chillé de dolor cerrando los ojos. Me incorporé de nuevo para ir hacia mi caballo e irme de allí. La tierra empezó a temblar a lo que caí en mitad del camino. Veía como el suelo se teñía de sangre, de mi sangre. Sentí otro latigazo pero esta vez más fuerte, di un grito de dolor y todo se volvió negro.