viernes, 30 de mayo de 2014

Capitulo 22


La luz anaranjada del amanecer iluminaba la calle desierta, los pájaros cantaban mientras yo, saltaba las baldosas de dos en dos como si fuese una niña pequeña.
Podía notar como mi falda se movía ritmicamente, su color negro me hacía recordar al caballo de Harry. Llevaba algunos días que no podía apartar de mi cabeza a aquel chico y eso me asustaba.
Pensaba en él y en lo que mi padre me dijo, no entendía porque ahora él había entrado en mi vida al igual que Harry. Sinceramente estaba mejor sola y aunque sonase algo mal, era totalmente cierto.
Sentí como una mano tocaba mi hombro, me giré asustada pero pronto me relajé al ver a Luke. Sonreí mientras le saludaba.
- ¿Quieres que tomemos algo? Yo invito.
Sinceramente no tenía mucho tiempo ya que tenía que ir a hablar con el director pero no podía rechazar la oferta. Quizás me permitiría retrasarme un poco.
Asentí y nos dirigimos hacia una cafetería. Nos sentamos lejos de la puerta para poder conversar con más tranquilidad. Me pedí un café al igual que mi acompañante.
- ¿En qué quieres trabajar ___? -comenzó la conversación-
Bebí un sorbo de mi taza.
- Sinceramente aún no lo sé.
Él asintió.
- Tengo una duda ¿Por qué has venido a visitar a tu primo?
- Digamos que tengo un proyecto entre manos.
Asentí procesando la información, me mojé los labios despacio preguntándome cual sería aquel proyecto pero no quería parecer entrometida.
Luke comenzó a toser y a respirar irregularmente para luego hiperventilar. Cubrió su cuello con las manos mientras tosía. Asustada me levanté.
Él se calló de la silla mientras se retorcía en el suelo. Grité su nombre asustada y corrí hacia él para ayudarle.
Aparentemente las demás personas eran totalmente indiferentes, grité ayuda pero nadie se inmutó. Intenté tocarlo, su piel ardía como si fuese fuego.
Alcé la vista y contemplé a Harry mirándolo con rabia, sus ojos estaban oscuros y su mandíbula apretada. Era el único que podía verlo y eso me asustaba .
Grité su nombre pidiéndole ayuda pero él no apartaba la vista de Luke. Me levanté y fui hacia él y comencé a pegarle en el pecho mientras le pedía ayuda.
Como respuesta él cogió mis puños por las muñecas y me miró a los ojos, ya no podía oír a Luke quejarse pero sabía perfectamente que estaba vivo.
Ahí fue cuando me di cuenta, había estado completamente ciega todo este tiempo. Harry se presentaban cuando sucedían cosas extrañas. Estuvo cuando yo había tenido aquella alucinación en el lago, cuando robaron en mi casa donde por arte de magia me llevó a un lugar que no podía ser real.
Y no solo fue en esos momentos sino que también estaba ahora, y no estaba allí como un simple observador. Él le había hecho eso a Luke y sinceramente estaba asustada. Mi labio comenzó a templar y mi boca a secarse, aquel hombre era peligroso.
- ¿Qué eres? -pregunté horrorizada-
- Soy como tú
- Tú no eres humano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario