La
luz anaranjada del amanecer iluminaba la calle desierta, los pájaros
cantaban mientras yo, saltaba las baldosas de dos en dos como si
fuese una niña pequeña.
Podía
notar como mi falda se movía ritmicamente, su color negro me hacía
recordar al caballo de Harry. Llevaba algunos días que no podía
apartar de mi cabeza a aquel chico y eso me asustaba.
Pensaba
en él y en lo que mi padre me dijo, no entendía porque ahora él
había entrado en mi vida al igual que Harry. Sinceramente estaba
mejor sola y aunque sonase algo mal, era totalmente cierto.
Sentí
como una mano tocaba mi hombro, me giré asustada pero pronto me
relajé al ver a Luke. Sonreí mientras le saludaba.
-
¿Quieres que tomemos algo? Yo invito.
Sinceramente
no tenía mucho tiempo ya que tenía que ir a hablar con el director
pero no podía rechazar la oferta. Quizás me permitiría retrasarme
un poco.
Asentí
y nos dirigimos hacia una cafetería. Nos sentamos lejos de la puerta
para poder conversar con más tranquilidad. Me pedí un café al
igual que mi acompañante.
-
¿En qué quieres trabajar ___? -comenzó la conversación-
Bebí
un sorbo de mi taza.
-
Sinceramente aún no lo sé.
Él
asintió.
-
Tengo una duda ¿Por qué has venido a visitar a tu primo?
-
Digamos que tengo un proyecto entre manos.
Asentí
procesando la información, me mojé los labios despacio
preguntándome cual sería aquel proyecto pero no quería parecer
entrometida.
Luke
comenzó a toser y a respirar irregularmente para luego
hiperventilar. Cubrió su cuello con las manos mientras tosía.
Asustada me levanté.
Él
se calló de la silla mientras se retorcía en el suelo. Grité su
nombre asustada y corrí hacia él para ayudarle.
Aparentemente
las demás personas eran totalmente indiferentes, grité ayuda pero
nadie se inmutó. Intenté tocarlo, su piel ardía como si fuese
fuego.
Alcé
la vista y contemplé a Harry mirándolo con rabia, sus ojos estaban
oscuros y su mandíbula apretada. Era el único que podía verlo y
eso me asustaba .
Grité
su nombre pidiéndole ayuda pero él no apartaba la vista de Luke. Me
levanté y fui hacia él y comencé a pegarle en el pecho mientras le
pedía ayuda.
Como
respuesta él cogió mis puños por las muñecas y me miró a los
ojos, ya no podía oír a Luke quejarse pero sabía perfectamente que
estaba vivo.
Ahí
fue cuando me di cuenta, había estado completamente ciega todo este
tiempo. Harry se presentaban cuando sucedían cosas extrañas. Estuvo
cuando yo había tenido aquella alucinación en el lago, cuando
robaron en mi casa donde por arte de magia me llevó a un lugar que
no podía ser real.
Y
no solo fue en esos momentos sino que también estaba ahora, y no
estaba allí como un simple observador. Él le había hecho eso a
Luke y sinceramente estaba asustada. Mi labio comenzó a templar y mi
boca a secarse, aquel hombre era peligroso.
-
¿Qué eres? -pregunté horrorizada-
-
Soy como tú
-
Tú no eres humano.
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