Me
tensé al ver a Harry bajarse del caballo para dirigirse a mi
lentamente. Notaba como él estaba furioso y no sabía si era porque
se lo había dicho tan bruscamente o si era por lo que había
sucedido aquella noche.
Contemplé
como su mandíbula se tensaba y sus ojos se oscurecían aunque veía
el nerviosismo en sus movimientos. Cuando llegó hasta mí se agachó
para estar a mi altura mientras yo apreciaba el suave tacto del
césped verde. Me miró a los ojos y más calmado preguntó.
-
¿Quién te a dicho eso?
-
Os escuché discutir
Él
asintió procesando la información mientras miraba al suelo.
-
¿Qué está pasando Harry? ¿Qué me ocultáis?
Pero
él no respondió a ninguna de mis preguntas. Me miró los ojos
mientras se pasaba la lengua por los labios despacio. Podía notar
como sentía una gran culpabilidad aunque no sabía porqué.
Me
detuve a pensar en lo que pasaba en realidad pero no obtenía
respuesta y pronto llegué a la conclusión de que tenía que
hacerlo. Me giré hacia mi mochila, la abrí sacando el libro y se lo
enseñé.
-
Ayudame a encontrar soluciones -rogué-
Abrió
los ojos con sorpresa e intentó articular pero no le salió palabra
alguna lo que me confirmaba lo que pensaba, aquel libro escondía
algo y era importante.
-
¿Cómo lo has conseguido?
-
Aquella noche, antes de que aparecieras.
Miró
al libro aún en estado de shock.
-
Sabes que no puedo ayudarte.
Suspiré
frustrada y rodé los ojos mientras que me preguntaba el porqué este
hombre era tan testarudo para no ayudarme, él era el único que
podía y lo sabía perfectamente.
Bruscamente
cogió el libro mientras se levantaba y comenzaba a andar hacia su
caballo. Me incorporé lo más deprisa que pude y grité.
-
¿Qué crees que haces con mi libro?
-
Alejarlo de ti -gritó mientras se subía al caballo- ¡Si quieres
saber la verdad recuerda mi propuesta, puedo entrenarte ___!
Comenzó
a galopar fuertemente mientras desaparecía por el horizonte.
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