Suspiré
mientras la campana del comienzo de la jornada retumbaba en todo el
edificio. Hoy no era un día muy esperado, martes, día en el que
exponíamos el trabajo de música. Sinceramente tenía miedo,
demasiado diría yo. Nunca había cantado con gente y solamente me
podía preguntar si iba a hacer el ridículo.
Abrí
mi taquilla y dejé allí el libro el cual había encontrado la
oficina. Anoche cuando lo encontré llegué a la conclusión de que
no podía leerlo en mi casa mientras que mi padre estuviese cerca,
pensé que podía ir al lago y leerlo allí. Donde nadie pudiese
encontrarme.
Tenía
la corazonada de que todos los extraños sucesos habían sucedido por
algo que no sabía, algo me ocultaban y suponía que la respuesta se
hallaba en aquel misterioso conjunto de palabras. En los libros
muchas veces se escondían cosas. Por ejemplo en Alicia en el país
de las maravillas hay millones de enigmas matemáticos escondidos y
yo esperaba que en ese libro sucediese lo mismo pero con mi vida.
Entré
a clase y me senté al lado de Niall mientras le ofrecía una sonrisa
nerviosa, él me miró y juntó su mano con la mía ofreciéndome
apoyo mientras que susurraba que todo iba a estar bien.
Todos
comenzaron a exponer sus trabajos, algunos solo con música y los que
cantaban parecía ser que se creían cantantes cuando realmente
parecían vacas pariendo. Poco a poco los grupos fueron terminando
hasta que solamente faltaba un grupo delante de nosotros. Mis manos
comenzaron a temblar y mis ojos a aguarse , llamé a Niall con un
susurro casi inaudible. Me miró mientras fruncía el ceño a causa
de la confusion al verme de aquella manera.
-
No puedo -negué-
Me
miró y regaló una sonrisa forzada mientras me agarraba de la mano
como señal de apoyo. Aquel rubio siempre me apoyaba en todo desde
que llegué a Londres y le estaba eternamente agradecida.
-
Tu puedes princesa, eres fuerte
Mi
corazón se encogió mientras asentía mordiéndome el labio
nerviosa. Siempre había tenido pánico escénico y simplemente ni
siquiera podía ser el centro de atención.
-
Yo estaré contigo, siempre -me recordó Niall-
El
fin de la canción de aquel grupo se produjo. Mi labio comenzó a
temblar mientras ellos se sentaban en sus asientos. Con cada segundo
las ganas de llorar aumentaban, agaché la cabeza mientras me mordía
el labio y cubría mi cara con mi pelo.
-
Niall Horan y ___ Moore -dijo el profesor-
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