domingo, 29 de junio de 2014

Capitulo 26


Desvié mi mirada hacia mi padre el cual abrió los ojos con sorpresa y miraba a Harry desconcertado, por otro lado el joven chico de pelo rizado se mantenía inmóvil y sin ningún indicio de sentimiento.
- Ella sabe que no soy humano Roland, ella sabe que hay algo escondido en su vida -dijo Harry despacio-
Chasqueé la lengua y contemplé los ojos esmeraldas del muchacho, aquella mirada carecía de vida cosa que me extrañó ya que la vitalidad de él era de gran envidia.
Mi padre después de un minuto nos hizo una señal para que nos sentásemos en los sillones de piel blancos del salón y cuando lo hicimos no dudé en hablar por primera vez desde que sacamos el tema.
- ¿Qué está pasando? ¿Qué me ocultas papá?
Era la primera vez que lo llamaba así aunque lo dije fríamente , nunca me había atrevido a llamarlo de esa forma. No dijeron absolutamente nada, mi padre se removió incómodo y Harry por otra parte puso un libro bastante grande y grueso, con detalles blancos y negros con unas alas en su portada.
El libro -pensé-
- Encontré esto en manos de su hija creo que lo mejor es que se lo expliquemos con ayuda del libro, le será más fácil para procesar la información -explicó el ojiverde- Deberías decírselo tú -le habló a mi padre-
Mi padre asintió y se relamió los labios para dejar el libro a un lado.
- Creo que con mis palabras sabré explicarme Harry
Miré a mi padre a los ojos al igual que él a mí, luego apartó la mirada al suelo y juntó sus manos con nerviosismo para comenzar a hablar.
- Nunca creí que iba a tener que explicarte esto tan pronto ___. Nosotros no somos humanos -se mordió el labio- somos de una raza mucho más desarrollada bueno realmente no somos una raza somos... es complicado de explicar.
Con frustración llevó sus manos a la cabeza mientras susurraba cosas que no podía llegar a oír, nunca lo había visto de esta forma y aquello me rompía el corazón. Quisiese o no, era mi padre.
Puse mi mano en su rodilla para apoyarlo, instantáneamente me miró sorprendido y me dirigió una sonrisa de agradecimiento.
- Tranquilo -susurré-
Suspiró y comenzó a hablar.
- Tú realmente no tenías alucinaciones ___. Son cosas que suelen pasar cuando te vas a transformar, quiero decir que...
Me miró.
- Mejor voy a empezar por el principio. En el universo hay millones de habitantes pero todos somos iguales, los humanos no saben que realmente existimos, somos ángeles ____. Hace muchos años Dios creó a los humanos y con ellos nacimos nosotros, fuimos creados para protegerlos. Pero no todos somos iguales ___ que no te mientan. Hubo una guerra porque algunos no estaban de acuerdo con las normas de amor que se crearon. El reino se dividió en dos, los luces apoyan al amor mientras que los oscuros quieren violencia. En la guerra los luces vencieron y nunca se volvieron a hablar diplomáticamente entre nuestros reinos. Pero un día un ángel luz, tu madre -sonrió al recordarla- Ella se enamoró de mí y yo de ella,fui un oscuro___. Todas las noches nos encontrábamos en la frontera donde ambos reinos se diferenciaban. Pero nos descubrieron y nos separaron.
Mi corazón palpitaba fuertemente y mi boca se secó, no lograba articular palabra alguna. Miré a mi padre y luego a Harry que permanecían atentos para ver mi reacción.
- ¿Soy un ángel? -tartamudeé-
- No -negó Harry-
Fruncí el ceño.
- Cuando un humano y un ángel tienen un hijo se obtiene un wildwrey, muy pocos logran tenerlos. Que un ángel se enamore de un humano es imperdonable y cuando se descubre se castiga cortando las alas de el ángel condenándolo a vivir en la tierra para siempre sin tu amante.
- Pero ni tú ni mamá sois humanos -me extrañé-
- Tienes razón ___ -dijo Harry- tu no eres ninguna de esas cosas, digamos que eres algo que nunca se han visto. Los ángeles que se enteraron de tu existencia hace poco te llaman Danger.
- Harry ¿eres un ángel? -pregunté-
- No, soy un wildgrey y dentro de poco tu mentor y profesor de combate ¿Preparada para lo que se avecina?

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