Parpadeé incrédula de nuevo ¿Qué quería decir que no era como los demás? ¿Acaso estaba metido en un lío serio? ¿Drogas? "Claro que no tonta" dijo mi subsconsciente.
- No te logro entender -susurré incrédula-
- No lo tienes que hacer, al menos no por ahora
- ¿Por qué siempre hablas sobre el futuro?
- No te puedo decir nada ____ , solo que estoy aquí para protegerte y a las personas que te rodean, más bien para protegerlas de ti.
- No soy ningún monstruo Harry deja de decir estupideces -me enfadé-
Mi ira cada vez aumentaba más, mis puños se cerraban con más fuerza y sentía como si energía saliese de ellos. Harry asustado concentró su vista en mis puños y frunció el ceño concentrado.
- ____ tranquilizate -me intentó calmar-
Yo me mostré impasible aunque mi ira se calmó un poco, mis puños se relajaban aunque seguía apretando.
- Por favor -suplicó-
Finalmente accedí y dejé mis manos relajadas, respiré hondo. No entendía que acababa de pasar y era la primera vez que sucedía, nunca había estado tan furiosa. Era como si fuese una persona totalmente distinta aunque intenté no pensar mucho en ello.
-Tenemos que actuar antes de lo que me esperaba -susurró para si mismo- _____ escúchame, tenemos que hablar.
Se acercó a mí y se sentó en una roca. Me miró y dio unas palmaditas en la piedra para que me sentase a su lado. Le hice caso y me miró a los ojos, como si intentase encontrar algún sentimiento. Me lo imaginé con un signo de interrogación en la cabeza como en los comics y reí. Él me miraba mas confundido aún y sonrió pero pronto de volvió serio.
- _____ escucha -me llamo la atención- no te puedo decir por qué, sé que insistirás pero solo debes acceder es por tu propio bien y por el mundo.
- ¿Que quieres decir? No te entiendo
- No lo tienes qu hacer -negó- tenemos que controlar la furia que tienes antes de tu cumpleaños, me habría esperado peto es más poderosa de lo que creía, por poco no puedo controlarla. Esa furia quiere salir de ti ____ , quiere controlarte.
- Estás loco Styles -negué con la cabeza-
Me levanté y camine hacia mi caballo, me subí en él y me marche de allí sabiendo que esta no iba a ser la última vez que vería a Styles.
jueves, 27 de marzo de 2014
Capitulo 10
martes, 18 de marzo de 2014
Capitulo 9
Una
luz pasó mis párpados, abrí los ojos lentamente y parpadeé varias
veces. Me incorporé y pude contemplar el lago, el agua cristalina y
el césped seguían como antes, como si nada hubiese pasado. Miré
hacia el cielo y pude ver que estaba anocheciendo, me giré hacia la
derecha y pude ver a mi precioso caballo junto a otro.
Era
tan negro como el carbón con un precioso signo de un relámpago
blanco. Me caminé hacia él y me paré a su lado para contemplarlo
mejor. Era un pura sangre, me acerqué para acariciarle la cabeza
pero retrocedió.
-
Shh tranquilo -susurré-
Me
acerqué más a él y logré acariciarle, le miré a los ojos que
eran negros como su pelaje que era suave.
-
¿Te has hecho amigo de Snow?-sonreí-
-
Es una yegua -dijo una voz ronca por detrás-
Me
giré asustada
-
¿Styles?
-
No Malik -rió- ¿Quién mas iba a ser?
-
¿Es tuya esta yegua? -pregunté curiosa-
-
Si -sonrió- ¿Te gusta?
Asentí
-¿Cómo se llama?
-
Night
Sonreí
-
Oye ____ -se rascó la nuca- tu no estas loca, no necesitas pastillas
Abrí
la boca incrédula
-
¿Cómo sabes lo de las pastillas?
Hace
unos meses que me pasaban estas cosas, quiero decir, hace cinco meses
que me pasaban cosas tan raras como lo que sufrí hace tan solo unas
horas. No siempre me pasaba lo mismo, es decir, los latigazos en la
espalda eran constantes pero mi entorno cambiaba.
La
primera vez que mi padre me encontró desmayada, cuando desperté me
puse histérica y se lo conté. Lo único que él hizo fue darme unas
pastillas para tomármela todos los días, como si fuese una loca.
Pero no funcionaban.
-
Hay muchas cosas que se de tí, incluso cosas que ni tu misma sabes
-sonrió-
-
¿Qué se supone que tengo que saber?
-
No te puedo decir nada, al menos no por ahora -dejó de sonreír-
-
¿Me has seguido?
-
No, pero lo que paso hace unas horas es real
-
¿Real? -pregunté incrédula-
-
Tan real como que me llaman S -aseguró-
-
¿Cuál es tu nombre?
-
Harry
Parpadeé
asombrada
-
¿Harry Styles? -completé su nombre-
Asintió
-
¿No me tendrás que matar ahora no? -sonreí-
Él
se quedó serio y mi sonrisa se esfumó
-
No -negó- pero hay una razón por la que me llaman de esa porfa
-
¿Cuál? -pregunté intrigada-
-
No soy como los demás ____.
jueves, 6 de marzo de 2014
Capitulo 8
Al
entrar corrí hacia los establos para coger mi preciado caballo
llamado Snow. Era un caballo blanco, blanquísimo al que yo tenía
desde muy pequeña, prácticamente creció conmigo y cuando me mudé
desde Manchester a Londres lloré y pataleé como una niña pequeña
hasta que me lo trajeron. Este era mi caballo y nunca lo cambiaría.
Decidí
que no lo iba a ensillar, no me hacía falta, me encantaba montar lo
salvaje a lo que agradecí que este club estuviese a las afueras de
la cuidad. Salí con mi caballo hasta el principio del bosque y me
sequé las pocas lágrimas que me quedaban en el rostro. Me quité el
velo y lo envolví alrededor del cuello del caballo sin apretar mucho
para poder sujetarme.
-
Vamos Snow, vamos a divertirnos un rato -susurré en su oído-
Empezó
a galopar fuertemente y cada vez más rápido, me encantaba ver como
los árboles pasaban frente a mis ojos y desaparecían a mis
espaldas, mi cabello bailaba al compás del viento como si fuese una
atractiva danza para seducir.
Cerré
los ojos fuertemente y disfruté de la fragancia de mi caballo. El
aire acariciaba mi cara mientras parecía que me mecía con los
suaves galopes. Me daba la sensación de que volaba y lo adoraba,
adoraba aquello, me hacía sentir libre.
Pronto
llegué a un lago, me paré y me bajé del caballo de un salto. Mis
pies tocaron el suelo. Me acerqué al agua, ese lugar era mi
preferido. Cuando mis pies tocaron la orilla me senté en una gran
roca donde bajé mi mirada para contemplar el agua.
Podía
ver mi reflejo a lo que empecé a hacer caras tontas y reí. Miré al
cielo y contemplé como algunos rayos de sol bajaban para iluminar el
bosque y el lago con el espacio que había entre árbol y árbol. Los
pájaros cantaban una dulce melodía. Cerré mis ojos para
concentrarme en su cantar y respiré profundo, estaba feliz.
Abrí
los ojos despacio para poder disfrutar de nuevo aquel paisaje pero
los pájaros dejaron de cantar, la luz desapareció llenándose de
negras nubes, el agua se tiñó de rojo, mi corazón se empezó a
acelerar y mi cabeza a doler, toqué el agua pero ya no lo era, era
sangre.
Mi
cabeza daba vueltas e intenté levantarme pero caí de rodillas.
Pronto empecé a oír gritos desgarradores, tapé mis oídos y sentí
como si en mi espalda diesen latigazos. Chillé de dolor cerrando los
ojos. Me incorporé de nuevo para ir hacia mi caballo e irme de allí.
La tierra empezó a temblar a lo que caí en mitad del camino. Veía
como el suelo se teñía de sangre, de mi sangre. Sentí otro
latigazo pero esta vez más fuerte, di un grito de dolor y todo se
volvió negro.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Capitulo 7
En este capítulo se empieza a conocer la vida de ___ pero
quiero dejar claro que no tengo nada en contra de los musulmanes, esto
solo va con el padre de ____ y es una novela, nada es real. Gracias por
leer y espero que os guste:)
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Abrí la puerta de mi casa con miedo, mi padre ni siquiera sabía que había salido. Recé por que no hubiese pasado él la noche como cuando se iba con sus otras esposas a su otra casa pero no tuve aquella suerte, mi padre estaba sentado en el sillón.
- Veo que saliste -dijo serio-
- Papa yo...
- Y encima vas vestida como una cualquiera, como lo hacía tu madre
- No menciones a mama y menos en ese tono -le advertí-
- ¡Si tu madre no está aquí es por ser tan suelta por Alá! -gritó alzando las manos- ¡Ponte el velo! -volvió a alzar la voz-
- Que tu seas musulmán no quiere decir que yo lo sea
- ¡Ponte el maldito velo! -gritó desesperado-
Cogí mi bolso y entré al cuarto dando un portazo, empecé a recoger algunas cosas y a cambiarme de ropa, en cuanto terminé cogí mi velo pero no me lo puse. Sabía que iba a hacerme ponermelo y no quería subir de nuevo para tener que cogerlo. Bajé las escaleras y me dirigí a la puerta lo más rápido posible.
- ¡Ponte el asqueroso velo! -gritó- le dije a tu madre que abortara pero nunca me hizo caso -lamentó-
- ¿Que escusa le has puesto a tus otras esposas para venir a esta casa? Supongo que ellas pensarán que estarás buscando otra esposa ¿No es suficiente con tres? Tienes tres esposas que te quieren y también hijos que no saben ni que existo como tampoco saben lo asquerosa persona que eres. Se que no soy la mejor hija, estoy agradecida de que me dejes estudiar como a cualquier adolescente normal pero no me vuelvas a llamar bastarda.
Dicho eso me puse el velo y salí por la puerta con lágrimas en los ojos y empecé a andar por las calles en busca de mi preciado lugar. Odiaba no ser mayor de edad y poder escapar de mi padre, de mi pasado aunque dentro de un mes sería mi cumpleaños y podría salir de allí.
No entendía como no se podía querer a un hijo pero mi padre no me quería. Sabía que yo fui producto de una noche y alcohol y aunque mi padre le dijo que abortase mi madre no quiso y se hizo cargo de mi pero cuando murió hace dos años tuve que irme con mi padre. Aquello me llevó a descubrir la verdad, en aquella época empecé a odiar a mi madre por ocultarmelo pero mas tarde me di cuenta de que no tenía la culpa, ella me dio el don de la vida y me crió sola y definitivamente era una gran persona y madre. Me sequé las lágrimas y entré en el lugar donde cuando todo estaba mal venía, el club de equitación.
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Abrí la puerta de mi casa con miedo, mi padre ni siquiera sabía que había salido. Recé por que no hubiese pasado él la noche como cuando se iba con sus otras esposas a su otra casa pero no tuve aquella suerte, mi padre estaba sentado en el sillón.
- Veo que saliste -dijo serio-
- Papa yo...
- Y encima vas vestida como una cualquiera, como lo hacía tu madre
- No menciones a mama y menos en ese tono -le advertí-
- ¡Si tu madre no está aquí es por ser tan suelta por Alá! -gritó alzando las manos- ¡Ponte el velo! -volvió a alzar la voz-
- Que tu seas musulmán no quiere decir que yo lo sea
- ¡Ponte el maldito velo! -gritó desesperado-
Cogí mi bolso y entré al cuarto dando un portazo, empecé a recoger algunas cosas y a cambiarme de ropa, en cuanto terminé cogí mi velo pero no me lo puse. Sabía que iba a hacerme ponermelo y no quería subir de nuevo para tener que cogerlo. Bajé las escaleras y me dirigí a la puerta lo más rápido posible.
- ¡Ponte el asqueroso velo! -gritó- le dije a tu madre que abortara pero nunca me hizo caso -lamentó-
- ¿Que escusa le has puesto a tus otras esposas para venir a esta casa? Supongo que ellas pensarán que estarás buscando otra esposa ¿No es suficiente con tres? Tienes tres esposas que te quieren y también hijos que no saben ni que existo como tampoco saben lo asquerosa persona que eres. Se que no soy la mejor hija, estoy agradecida de que me dejes estudiar como a cualquier adolescente normal pero no me vuelvas a llamar bastarda.
Dicho eso me puse el velo y salí por la puerta con lágrimas en los ojos y empecé a andar por las calles en busca de mi preciado lugar. Odiaba no ser mayor de edad y poder escapar de mi padre, de mi pasado aunque dentro de un mes sería mi cumpleaños y podría salir de allí.
No entendía como no se podía querer a un hijo pero mi padre no me quería. Sabía que yo fui producto de una noche y alcohol y aunque mi padre le dijo que abortase mi madre no quiso y se hizo cargo de mi pero cuando murió hace dos años tuve que irme con mi padre. Aquello me llevó a descubrir la verdad, en aquella época empecé a odiar a mi madre por ocultarmelo pero mas tarde me di cuenta de que no tenía la culpa, ella me dio el don de la vida y me crió sola y definitivamente era una gran persona y madre. Me sequé las lágrimas y entré en el lugar donde cuando todo estaba mal venía, el club de equitación.
Capitulo 6
Pegué un salto y me incorporé rápidamente del susto, pude contemplar por unas leves sombras que estaba en una habitación con la persiana bajada aunque entraba una poca luz. Estaba tumbada en una gran cama, miré a mi izquierda pero no había nadie, miré hacia el lado contrario y lo pude ver a él.
Con la poca luz que había se podía contemplar bien su rostro, no tenía camiseta haciendo ver sus tatuajes y su vientre bien definido. Estaba sentado en una silla al lado de mi cama mientras sus brazos se apoyaban en sus rodillas. Me inspeccionaba sin ser discreto a lo que hice una mueca de desaprobación a lo que elevó su ceja que contenía el piercing.
- Nosotros no... -dije con miedo-
- No hicimos nada -dijo cortante-
- Ah -me alivié- como estoy con tu camiseta pensé...
- Me gusta que mis chicas estén conscientes, no obligaría a nadie, nunca -se molestó-
- Yo nunca dije que obligases a nadie
- Brit viene en una hora a por ti, tomate las pastillas y el desayuno que hay en el escritorio -se levantó- tu vestido esta en la silla de al lado -la señaló-
No dijo nada más y salió por la puerta. Me metí la pastilla en la boca y tomé un poco de agua para tragarla. Me tomé el desayuno y me vestí con el vestido de anoche. No entendía como en una noche me pudo ocurrir esto, nunca pensé en que acabaría drogada, borracha y en la casa de una persona que daba realmente miedo con sus tatuajes y piercings que se acostaba con millones de chicas. Tendría que ser un dios del sexo reí para mis adentros.
***
- No puedo creer que S te haya llevado a su casa ___ -rió Brit-
- ¿Por que? -me extrañé-
- Nunca a llevado a ninguna chica
- Pero tu sabes su dirección
- Es porque soy su prima ___ -rió-
- No me esperaba esto
- Yo tampoco -me miró- hemos llegado a tu casa
- Gracias
Salí del coche y respiré hondo para esperar a una cálida regañina de mi padre, nótese mi ironía.
Capitulo 5
Ese chico era realmente hermoso, tenía el pelo castaño y desordenado, con unos ojos verde esmeralda demasiado cautivadores para mi gusto, unas facciones en el rostro muy remarcadas. Pude ver que su camiseta tenía el cuello en forma de "V" blanca, se transparentaba lo suficiente como para que se le notasen los tatuajes y se pudiese ver bien su torso bien trabajado. Sus pantalones eran algo ajustados dejando algo que imaginar con su miembro dando la sensación de que era algo grande. Miré sus piernas, tenía mejores piernas que yo definitivamente a lo que reí. Volví mi vista a la cara donde pude contemplar que tenía un piercing en su ceja derecha. Definitivamente esa no era yo, mi cuerpo reaccionaba solo, nunca le miraba el paquete o el torso a alguien. Me parecía de maleducados.
- Creo que si, tuvimos esa mala suerte -contestó seco-
- ¡Se más educado! -gritó Brit-
Di una carcajada escandalosa, aquella chica haría lo que fuese necesario para que yo entrase en aquel grupo de los dueños del instituto
- ¿De que te ríes? -preguntó molesto-
- ¿S? Es un nombre ridículo -reí- ¿Como te llamas en realidad?
- No te incumbe -contestó-
- Que majo eres -volví a reir-
Nótese mi ironía
- Quizás si no fueras tan molesta y no interrumpieses cosas sería más majo
- ¡Fue sin querer! -me defendí-
- Chicos parad- dijo Brit, miró el vaso y rápidamente abrió los ojos y su boca calló al piso- ¿Has bebido de ese vaso? -preguntó-
- Si -reí- tampoco es tan raro ¿no? Solo es una coca-cola -me encogí de hombros-
- ___ tu no bebes ¿verdad? -preguntó preocupada-
- ¡Pues claro que no! ¿Por quien me as tomado? -reí-
Miré al dios griego al que le llamaban S, se le podía ver en su rostro que tenía confusión pero a la vez preocupación, preocupación ¿Porque? Pensé para mí misma.
- Dame ver el vaso ___ -No contesté- ¡Dame el vaso! -ordenó Brit-
Se lo di sin rechistar mientras ella lo examinaba detenidamente y mojaba los labios para probarlo.
- Lleva a ___ a un lugar seguro-le dijo a S-
- ¿Que pasa Brit?
- Este vaso tiene droga, no de la grande, con un poco solamente pero está mezclada con alcohol. Pronto tendrá alucinaciones y no quiero que le pase nada ¿entendiste?
Él asintió y sin rechistar me jaló del brazo y salimos de la fiesta
- ¡No pienso irme con un desconocido! ¡No se ni tu nombre! -grité-
- Si lo sabes, me llamo S -contestó cortante mientras me arrastraba-
Tiré de él y me quedé en un sitio parada cruzada de brazos como una niña pequeña.
- ¡Tenemos que irnos ___! -gritó frustrado- Cuando coja al malnacido que te hizo esto le voy a partir la cara
- No me voy a ir contigo, ni siquiera se de donde viene "S" -hice unas comillas con mis manos-
Él se quejó y a regañadientes dijo algo como "no creo que valla a decir esto"
- Viene de Styles, el apodo de "S" viene de Styles.
Capitulo 4
- ¿No íbamos a un pub? -pregunté extrañada-
- Malik da una fiesta y nos a invitado a todos para que tu vengas -informo Niall-
Puse mala cara y nos dirigimos a la entrada donde muchos adolescentes se tambaleaban y vomitaban por lo que veía que fueran las diez de la noche daba igual.
Nos adentramos en la multitud donde había gente bailando y tambaleándose, bailaban pegados, demasiado para mi gusto. Nos dirigimos a la barra para pedir a alguna que otra bebida.
- ¿Que quieres preciosa? -preguntó el camarero mirándome de arriba a abajo-
Noté como la bilis subía hasta mi garganta aunque me aguanté, me quería ir de allí. Esto no era una fiesta, se suponía que en las fiestas te lo pasabas bien pero yo solo quería marcharme.
- Una coca-cola -conteste seca-
- ¿Estas segura? No quieres algo con alcohol como tus amigos?
- No -contesté cortante-
En unos segundos llegó con un vaso en la mano.
- Aquí tienes -sonrió coqueto-
- Gracias -sonreí-
Empecé a beber un poco de mi bebida, no sabía igual que lo que había pedido pero por eso no paré de beber. Sentía como poco a poco me mareaba pero estaba demasiado contenta como para averiguar lo que aquel vaso contenía, no entendía el porque pero estaba muy activa, quería más de eso que me acababan de dar. Fui a la barra a pedir otro vaso más, me lo dieron y rápidamente volví donde estaban mis amigos pero no estaban “¿Donde se habrán metido?”pregunté para mi misma en un susurro. Busqué por toda la casa a mis preciados amigos, pero por desgracia no estaban en ninguna parte.
Finalmente me rendí y fui en busca de un baño a la planta de arriba, no podría aguantar mucho más. Subí las escaleras y me fui haciendo paso entre la gente mientras se empotraban en la pared y se metían la lengua hasta la garganta ¿No había habitaciones para hacer esas cosas? Entré por una puerta donde había dos personas en la cama.
Me quedé en shock, no podía creerme lo que estaba viendo. Mis pies no respondían a mi cuerpo, más bien ninguna parte de mi cuerpo daba señal de vida.
- ¿No sabes que no debes interrumpir? -dijo el chico-
- Lo siento buscaba el baño -contesté tartamudeando-
- Pues adiós -dijo seco-
Cerré la puerta lo más rápido que pude, seguramente tenía la cara roja de vergüenza “Se me quitaron las ganas de ir al baño”susurré divertida y me reí escandalosamente mientras todos me miraban, definitivamente esa bebida había hecho algo conmigo. Bajé a toda prisa y seguí buscando a mis amigos pero en lugar de encontrarlos alguien gritó mi nombre. Me di la vuelta y pude ver a Brit.
- ¡Pensé que no venías! -gritó acercándose a mí-
- Cambie de opinión -mentí-
- O que invité también a sus amigos -apareció Zayn de la nada-
- También -reí nerviosa-
- Ven, te presentaré a nuestros amigos -me jaló del brazo- Estos son Carol, James, Max y Alex -dijo señalando a todos- Ah mira ese es S -lo señaló-
Quedé atónita al ver al chico de la habitación.
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