miércoles, 14 de mayo de 2014

Capitulo 17


Finalmente contemplé la casa de Liam, toqué el timbre y una sonriente Karen, la madre del chico, abrió.
- Hola ___ pasa, están en el salón
- Gracias señora Payne -sonreí-
Gritos se escuchaban por parte de mis amigos, me apollé en el umbral de la puerta mientras veía la escena. Liam y Niall jugaban al fútbol en la play mientras que Step los miraba riendo por cada vez que ellos se peleaban. Por otro lado Louis y un chico, al que etiqueté como al primo de él gritaban y saltaban en el sofá del salón.
- ¡Soy Spiderman! -gritó aquel chico mientras hacía un gesto raro que no pude descifrar-
- ¡Yo Superman! -dijo Louis-
En un abrir y cerrar de ojos contemplé a Louis tendido en el suelo mientras se quejaba en de dolor por haberse caído. Solté una carcajada y todas las cabezas giraron mirándome.
- Deberías tener cuidado -dije graciosa-
Todos rieron y se acercaron a mi para saludarme
- ___ este es mi primo Luke -nos presentó Louis-
- Un gusto hermosa -dijo besándome la mano-
Me llevé la mano restante a la cara debido a que mis mejillas se tiñieron de carmín. Luke era un chico muy guapo, demasiado diría yo, su pelo negro caía sobre su rostro que hacía sus hermosos ojos celestes brillasen con más intensidad. Su nariz pequeñita y chata hacía que junto con su piel blanca como la nieve tuviese un rostro angelical. Aunque los demás presentes eran más apuestos que Luke, daba la sensación de que su caballerosidad hacía que muchas chicas cayesen a sus pies.
La tarde pasó realmente rápido entre risas y algún que otro grito por nuestra parte, a veces pensaba que la madre de Liam estaría harta de nosotros, siempre nos reuníamos en su casa y hacíamos demasiado ruido con nuestros gritos y risas.
Me tumbé en mi cama cansada pensando en mi padre y en la sorpresa que me llevé al ver sus maletas aquí. Según él estaba preocupado por mis “alucinaciones”aunque sabía perfectamente que todo aquello era una gran mentira. La gran pregunta era por qué mis padre después de tantos años se quedaría conmigo. “Vivirá en casa ___” me recordé por enésima vez.
Él no sabía como en mi vida me hacía tanta falta un padre, no sabía que era que me recogiesen del colegio tras una dura mañana a causa de que mi madre tenía que trabajar hasta horas inhumanas para que las dos juntas y pudiéramos tener una buena vida. En mi niñez me faltaba un padre al igual que ahora me faltaba una madre y un padre que me comprenda y quiera.
Suspiré cansada y contemplé el techo de mi habitación mientras una lágrima descendía por mi rostro y me preguntaba el porqué la vida era tan complicada, solamente pedía que mi madre viniese y que mi padre fuese aquella figura a la que se llama “papa” y no la persona que solamente puso sus semillas.
Me moví incómoda y noté algo duro en la almohada, la alzé y recordé lo que encontré en la oficina de mi padre.
El libro.

lunes, 12 de mayo de 2014

Capitulo 16


No protesté, en cuanto él cerró la puerta de la habitación dando por acabada la conversación. Sabía que si me volvía a encontrar a Harry haría que me dijese lo que estaba pasando. Me preguntaba que quería decir con “la verdad”pero no obtenía respuesta. ¿Acaso me ocultaban algo?
No quería tener más secretos, mi vida estaba llena de aquello desde que nací. Si no era por parte de mi madre eran de mi padre en este mismo momento. “¿Cuando acabará esta pesadilla?” era la pregunta que siempre me formulaba frente a mi familia. Todo en cuanto a ella eran secretos y mentira, quería salir de aquel pozo sin fondo. Cuanto más secretos más difícil se me hacía salir de allí.
Como si fueses a salir -dijo mi subconsciente-
Miré la hora de mi reloj y llegué a la conclusión de que me iría a dormir, se me había quitado el apetito.
Al día siguiente, como todos los días Niall fue a conmigo a clases ya que él trabajaba en mi casa antes del instituto. Todo marchaba con normalidad, es más, todo estaba demasiado tranquilo. Las clases fueron demasiado aburridas, como siempre aunque los alumnos estaban muy callados, demasiado para mi gusto. Últimamente todo todo era realmente extraño y yo sinceramente no quería saber nada. Solo conseguiría un gran dolor de cabeza.
Cuando el timbre del fin de las clases sonó recogí mis pertenencias y las dejé en mi taquilla. Brit no había aparecido desde que me recogió de casa de Harry y aquello realmente me preocupaba.
* * *
- Esta tarde hay reunión de grupo en casa de Liam – dijo Step mientras yo me podía el teléfono en la oreja- dice que Louis se llevará a un primo suyo
Aunque no podía verla sabía que en ese momento estaba alzando las cejas y maquinando algún plan para buscarme pareja.
- No quiero novio Step -le recordé por enésima vez-
- ¡Oh vamos ___! -se quejó- ¡Ni siquiera has dado tu primer beso! -gritó desesperada-
No era que fuese fea aunque tampoco era una creída. Solamente sabía que atraía a la población masculina, es más había tenido muchas oportunidades de dar mi primer beso pero yo quería que fuese alguien especial.
- No sigas, no voy a cambiar de opinión
- ¡Eres imposible! ¡Estamos en el siglo veintiuno abuela!
Negué con la cabeza divertida
- Voy ya para la casa de Zayn adiós te quiero
Colgué el teléfono mientras reía a causa de las ocurrencias de mi querida mejor amiga. Me vestí con unos vaqueros cortos, top de tirantes negro el cual por detrás estaba descubierto y solamente tenía un lindo lazo. Alcancé unas All Star blancas y me encaminé hacia la casa de Liam.

domingo, 4 de mayo de 2014

Capitulo 15



Me incorporé y pude contemplar que estaba en mi enorme cama sin entender como pude llegar hasta este lugar, me toqué la cabeza dolorida mientras me quitaba aquel paño caliente. Me miré al espejo que tenía en frente de mi y vi como llevaba mi pijama. Unas voces se escuchaban cada vez mas alto pudiendo escuchar dos voces muy conocidas por mi.
- No puedo creer lo que has hecho Harry -oí la voz de mi padre-
- Van a por ella señor Moore -comentó Harry-
Mi cuerpo se tensó y pronto desvié mi mirada hacia la puerta donde seguramente estarían ellos dos discutiendo.
- Yo puedo entrenarla y protegerla -añadió Harry-
Silencio y solamente silencio se escuchaba. Mi corazón comenzó a latir fuertemente y mis manos a temblar con tan solo de pensar aquello. No podía imaginarme a Harry tan cerca de mi.
- Sabes mi respuesta Harry -habló mi padre finalmente-
- ¿Por qué no puedo? -protestó-
Reí tapándome la boca por aquel acto en el que parecía un niño de cinco años.
- No puedo permitir que lo sepa -dijo mi padre-
- ¿Y ocultarle la verdad? -preguntó-
Y en aquel instante el tiempo se paró y mi corazón dejó aparentemente de latir.
- Ya basta mi respuesta es no -sentenció mi padre- Has puesto en peligro a mi hija y eso no te lo perdonaré.
- Ellos no son malos Roland, solo aplican las normas
- Vete de mi casa
- El odio te come Moore -escupió Harry-
Quedé asombrada por aquellas palabras que dijo mi padre las cuales se repetían en mi cabeza una y otra vez “Has puesto en peligro a mi hija y eso no te lo perdonaré”. No podía creer que aquella persona que nos abandonó a mi madre y a mí y después de tantos años despreciándome dijera aquellas palabras.
Unos segundos después oí un portazo y unos pasos dirigiéndose hacia mi puerta y cerré los ojos para disimular que aquella conversación no hubiese pasado por mis oídos. En poco tiempo sentí como alguien se sentaba en mi cama y me tocaba la mejilla con delicadeza.
- ¿Como he llegado aquí? -pregunté abriendo los ojos-
Podía ver como mi padre me contemplaba mientras respondía.
- Has tenido otra alucinación ___ , se que no te tomas las pastillas
“Mentiroso” -dijo mi subconsciente-
- ¿Sabes? Eres igual que tu madre-dijo con ternura-
Mi odio hacia él se disparó y empecé a procesar cada una de las millones de situaciones en las que él nos nombraba a mi madre y a mí con asco. Mi puño se cerró y comencé a notar como mi musculatura se iba tensando y sin pensar contesté.
- No se te ocurra ni mencionarla bastardo hijo de puta
Él no respondió.
- No puedo creer que después de todo lo que has hecho hagas como si nada hubiese pasado.
- ___ - me llamó-
- ¿Como eres capaz?
- ___ - volvió a llamarme-
En ese momento recordé las últimas palabras de Harry antes de salir por la puerta dando un portazo.
- No tienes vergüenza, Harry tiene razón el odio te come.
- ¡___! -gritó-
Me callé, cerré la boca como si la vida me fuese en ello. Mi padre me levantó la mano y cubrí mi rostro con mis manos con miedo mientras temblaba. Esperé unos segundos pero su mano no llegó a tocar mi pequeño cuerpo. Aparté mi mano y abrí los ojos despacio contemplando como mi padre estaba parado mirándome con los ojos cerrados mientras cerraba sus puños.
- No me vuelvas a hablar así
Asentí.
- No quiero que vuelvas a ver a Harry
Dijo mientras salía por la puerta
- Y es una orden -sentenció cerrándola-

martes, 29 de abril de 2014

Capitulo 14


Me acerqué a la ventana y la cerré para que no entrase más aire frío. Respiré hondo intentando tranquilizarme y me di la vuelta para ir a mi cuarto y coger el móvil, tenía que llamar a la policía, pero mis pies pisaron un libro enorme. Me agaché para cogerlo, cuando lo toqué un destello apareció en unas alas que se hallaban en la portada, era una luz blanca y muy potente a lo que tuve que apartar la mirada. Intenté no gritar aunque no lo logré.
En cuanto la luz pasó volví a fijarme en el libro y con curiosidad, lo abrí pero el timbre volvió a sonar. Resoplé y escondí el libro en mi cuarto para leerlo luego. Y corriendo caminé hacia la puerta.
- ¿Harry? -susurré incrédula- ¿Que...
Él no me dejó hablar más y caminó dentro de la casa. Se dirigió directo al despacho y lo seguí con curiosidad, en cuanto él entró se quedó quieto,sus manos formaban puños .
Me quedé en el umbral de la puerta mientras contemplándole de espaldas mientras veía como su respiración se empezaba a acelerar y sus puños a cerrarse más fuerte. Desde la posición en la que estaba se contemplaba como su espalda se contraía a causa de la fuerza que ejercía en sus manos. Una ola de furia recorrió la habitación a lo que me estremecí, ande hacia el despacio y lo rodeé para tenerlo enfrente.
Sus ojos en vez de ser de ese dulce y juguetón color esmeralda eran de color negros como el carbón, su mandíbula estaba apretada. Me estremecí y con miedo en la voz susurré su nombre pero él no respondió.
Aunque se podía ver que él estaba realmente furioso me cogió de la mano suavemente, con ternura, como si no me quisiese hacer daño.
- Cierra los ojos -dijo con su característica voz ronca-
Hice una mueca con algo de miedo.
- Confía en mí, por favor -susurró para calmarme-
Cerré los ojos y sentí como si un ligero aire me elevase hasta el cielo para volar. Harry me soltó la mano y noté se fue acercando a mi oido.
- Ya hemos llegado -susurró- abre los ojos.
Abrí los ojos lentamente, podía ver una sala totalmente blanca. Distintos muebles color ocre adornaban la habitación que parecía ser una oficina donde gente de diferentes razas habitaban. Los hombres vestían con un traje totalmente blanco y las mujeres bellos vestidos de seda color blanco también.
- ¿Cómo hemos llegado aquí? -pregunté asombrada-
- No te puedo decir nada ___ -respondió-
Un hombre de raza negra se acercó y con un abrazo saludó a Harry.
- Te he traído algo Arthur -sonrió-
- ¿Que hace ella aquí? -preguntó serio-
- La han encontrado -dijo rascándose la nuca-
- Venid
Comenzamos a andar detrás de aquel hombre, en cuestión de segundos todas las personas desaparecieron, solo Harry y yo estábamos en la sala que ahora era totalmente blanca y sin muebles.
- ¿Harry? -pregunté asustada-
Pero él ya no estaba. Las paredes se fueron cayendo una a una con estruendosos sonidos, un fondo negro como su fuese la nada se contemplaba. Y con un grito caí al vacío.

viernes, 4 de abril de 2014

Capitulo 13



Parpadeé unas pocas veces incrédula, no podía creer que se encontrase en mi casa “¿Cómo la había encontrado?” esa pregunta se repetía en mi cabeza hasta que articule las palabras.
- ¿Qué haces en mi casa?
- Venía a ver si has considerado mi oferta -sonrió-
- ¿Cómo la has encontrado?
Se acercó poco a poco a mí y mi ritmo cardíaco se aceleraba con cada paso que el hacía, creía que me iba a besar pero se desvió hasta mi oído.
- Es información confidencial -susurró- sino tendría que matarte
Mi corazón comenzó a latir más fuertemente y mis mejillas a arder. Desvié mi vista hacia abajo para que él no lo notase. Su mano cogió mi barbilla y hizo que lo mirase.
- Es broma -dijo sin perder la sonrisa- pero si es verdad que estás preciosa cuando te sonrojas.
Mariposas salieron de mi estómago como torpedos ¿Cómo que me pasaba esto? No lo entendía. Mi mano viajó hasta su mejilla que se puso colorada al instante e hizo una mueca divertida.
- No vuelvas por aquí -le dije amenazante-
Cerré la puerta de un portazo y levanté la cabeza con orgullo, no iba a dejar que un estúpido como él hiciera que mi corona se cayese, sabía que no era una princesa pero mi orgullo era demasiado grande como para dejarlo. Una melodía sonó, caminé hasta mi habitación y cogí el móvil.
- ____ coge los documentos que hay en el escritorio -dijo mi padre- dejalos en la mesa de la entrada, mañana temprano iré a recogerlo.
Y sin antes de yo decir nada cortó, resoplé resignada y me encaminé al salón donde Niall estaba sentado.
- Niall -lo llamé-
Él me miró
- Tengo que ir un momento al despacho de mi padre a coger un documento en unos segundos vuelvo -volví a hablar-
El asintió y fui de camino al despacho, es más, mi padre nunca me a dejado entrar allí. Abrí la puerta y me quedé asombrada, era una sala amplia donde la luz entraba por un gran ventanal. Las paredes eran blancas y muebles de roble negros menos algunas cosas de colores suaves como los sillones de piel. Cortinas enormes caían y tocaban el suelo con un color seda.
- ¡____! -me llamó Niall-
Olvidándome de los documentos corrí hacia el salón y divisé a Niall
- ____ me tengo que ir mi madre me a llamado y tengo que volver a casa adiós, te quiero -dijo dándome un beso en la mejilla-
- Yo también te quiero -sonreí-
Él salió por la puerta y volví al despacho de mi padre. No podía creer lo que veía, cuadernos y varios papeles caían por la mesa del despacho y por las vitrinas donde antes había libros bien ordenados ahora estaban esparcidos. Miré hacia la ventana que estaba abierta, habían robado los documentos de mi padre.

Capitulo 12


Me puse mi pijama, no me importaba que Niall me viese así, de hecho me había visto de muchas maneras demasiado vergonzosas. Miré mi reloj que marcaba las seis de la tarde, él tendría que estar llegando.
Bajé abajo en cuanto el timbre sonó y abrí la puerta. Ahí estaba él tan guapo como siempre y regalándome una linda sonrisa.
- Bonito pijama -sonrió- me han dicho que los pijamas de ositos están muy de moda
- Se dice hola Niall
- ¿Hola? -levantó los hombros-
- Anda pasa -negué con la cabeza divertida-
Este chico no tenía remedio. Fuimos a mi estudio de música, como siempre mi padre no estaba pero no me importaba. No lo había visto desde el día en el que me peleé con él, no había aparecido por casa.
Entramos por la puerta, la sala estaba dividida en dos partes. La parte en la que nos encontrábamos estaban los paneles de control y dos sillas. Había un cristal y una puerta que separaban las dos partes, en la otra parte de la sala se encontraban los instrumentos y micrófonos aparte de alguna que otra silla.
Nos encaminamos hacia la otra parte de la sala, Niall cogió su guitarra y se sentó al lado del piano. Me senté en frente del piano y lo miré, él estaba sonriente como siempre.
- ¿Componemos alguna canción o la cogemos prestada de algún artista?-preguntó-
* * *
Las horas pasaron y terminamos de ensayar los instrumentos, sentía que mi cabeza iba a estallar en cualquier momento. Estábamos en el salón los dos acurrucados mirando la televisión, cualquiera diría que éramos pareja aunque no era así y ninguno tenía intenciones de serlo.
El timbre sonó, me levanté y miré a Niall.
- Creo que será la pizza -dije mientras me dirigía a la puerta-
Un muchacho ruloso y con ojos jade se encontraba en mi puerta. La ceja que contenía el piercing se elevó, un movimiento muy característico en él y sacó una gran sonrisa. Sus oyuelos aparecieron en su rostro, era perfecta, sus dientes blancos y perfilados se conjuntaba con sus oyuelos que hacía de su sonrisa encantadora.
- ¿Harry? -susurré incrédula-
- Hola -sonrió-

miércoles, 2 de abril de 2014

Capitulo 11



El lunes llegó y con ello las clases. Andaba por los pasillos con mi carpeta en la mano, hoy llevaba algo más casual, unos jeans ajustados, una camiseta básica blanca con el cuello en forma de “V” y como no mis preciadas vans negras.
No había visto a Harry desde entonces y me alegraba, era un chico muy extraño. Parecía unos de esos chicos malos y mujeriegos con su mal humor, pero también tenía una parte de chico bueno y protector aunque un poco raro. No entendía de lo que hablaba muchas veces y se sabía secretos sobre mí que ni Niall ni Step sabían.
Llegué a mi casillero y dejé algunos de mis libros y cogí los de la siguiente hora. Miré mi reloj que marcaba las una y media, esta sería mi última clase. La campana sonó y me encaminé hacia mi próxima clase, música.
Llegué y me senté junto a Niall, le sonreí y miré a la puerta donde el profesor estaba. Dejó sus cosas en su sitio y miró si estábamos todos, cuando comprobó que sí sonrió y comenzó a hablar.
- Bien chicos como ya sabeis este es vuestro último año y por tanto como dije a principio de curso hareis un trabajo que contará la mitad de la nota. El trabajo será por parejas, justamente con la que teneis al lado -Niall y yo sonreimos- Trendreis que cantar o tocar un instrumento, depende de lo que cada pareja quiera hacer y lo expondréis aquí delante de todos. El trabajo será para la próxima semana -se sentó en la silla- podéis empezar.
La clase se llenó de murmullos y me giré para ver a Niall el cual estaba sonriente, yo sabía que él cantaba como un ángel. Tenía una voz preciosa y yo había sido de las afortunadas de escucharla, aparte de su madre.
- ¡Vamos a sacar un diez! -gritó lleno de entusiasmo- ¿Qué canción cantamos?
- Habla por ti Niall -reí- yo tocaré un instrumento
- O algo mejor los dos cantaremos y tocaremos un instrumento -sonrió orgulloso- yo puedo tocar la guitarra y tu... -pensó un poco- podrías tocar un poco de todos los instrumentos que tocas.
- ¡Estas loco!
Para Niall no era un secreto que yo era buena en los deportes, artes y que tocaba distintos instrumentos como la guitarra, el violín, el bajo y el clarinete. No me costaba aprender, para mí era realmente fácil. Pero lo que nunca haría era cantar.
- Tocarás el piano, yo la guitarra y cantaremos -zanjó-
- Eso ya se verá
- ¿En tu casa o en la mía? -me retó-